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domingo, 5 de julio de 2015

DRÁCULA De Tod Browning [ANÉCDOTAS E IMÁGENES] -(Segunda y Última Parte)-

 

 ARCHIVOS EXPIATORIOS: Continuamos y terminamos el especial "Drácula" de Browning con sus correspondientes imágenes promocionales. Compromisos profesionales de nuevo cuño del que quizás algunos ya sabéis algo -y si no tranquilos que subiré entrada al respecto en breve- me van a hacer mudarme un poco de esta a otra bitácora -de la que también informaré en breve-, pero por supuesto el "Carnaval" servirá abierto para recordar viejos tiempos y resucitarlo cuando sea menester. Y ahora... ¡¡BLOOD IS THE LIFE!!

 


* Aqui tenemos al vampiro en persona enfrentándose a su encarnizado enemigo: ¡El profesor Van Helsing, por supuesto! Edward Van Sloan, actor de sólida formación teatral se encargó de dar vida al famoso investigador de lo oculto en Broadway junto a Lugosi. Ambos llegaron a los estudios Universal para repetir sus papeles en el cine, y al igual que Dwigth frye, Bela y Van Sloan fue automáticamente encasillados. En el caso de Sloan, en el papel de doctor sabio y voz de la razón y el materialismo ante lo sobrenatural.

Él mismo cometido tiene en “Frankenstein”, donde interpreta al Dr. Waldman, eminencia que quiere que Henry deje sus peligrosos experimentos con cadáveres. O en “La Momia” donde encarna al profesor Muller
. Por cierto, en Frankenstein era el que presentaba al público la película antes de los créditos, avisándoles de que lo que iban a ver era terrorífico y que aún estaban a tiempo de arrepentirse. 

 

 

* Tras algunas improvisaciones de guión y ciertos retoques necesarios (en alguna primera versión Drácula viajaba en un avión… ¡¡¡con forma de murciélago!!!), la película se dejó lista para su estreno en 1931. La campaña publicitaria fue legendaria y algo casi inédito en el cine de la época, estando previsto el estreno para el viernes 13 de Febrero. Se procuró evitar mostrar el rostro del Conde en todo momento (como alucinarían en aquellos tiempos los primeros planos de Bela) y el propio Tod Browning se unió a la histeria general con el siguiente telegrama-broma (que probablemente no fue idea suya) enviado al Foxy Teather de Nueva York, advirtiéndoles que no estrenaran la película el viernes 13 de Febrero de 1931:

“Ni se les ocurra. Viernes 13 puede ser terrible. La criatura saldría de su tumba. Y con él, sus hijos y los hijos de sus hijos. Suyo afectísimo, Tod.”

En fín, el resultado fue que el estreno se adelantó un día y “Drácula” se lanzó al mundo el 12. No vaya a ser.

 

 

 * Los 441.948 dólares que había costado (total, casi nada en estos días) fueron amortizados en seguida. El público acudió en masa al estreno y el film rompió taquillas. La campaña publicitaria continuó durante todo el año e incluyó la presencia de Bela disfrazado de Drácula asistiendo a fiestas, convenciones benéficas, festejos privados de Carl Laemmle Jr. e incluso entregas de premios en eventos deportivos. Sin olvidar que fue imagen publicitaria de productos de limpieza, colchones y (el más apropiado de todos) pasta dentrífica. 

 
* En todo este frenesi promocional, es de mérito el hecho de que Lugosi se prestara a todo tipo de saraos y presentaciones sin salirse jamás de su papel, porque sabia que el público le demandaba precisamente eso. En cuanto a la preparación del actor húngaro para el papel de su vida, lo mejor es descubrirlo a través de sus propias palabras hablando de su etapa en la obra teatral, lo cual fue el germen de todo:

 

“Después de haber representado la obra durante un mes, me di cuenta de que por mi propio bien debía hacer algún esfuerzo por conservar mi fuerza mental y física, entregándome con menos fervor a la interpretación de mi personaje… No fui capaz de ello. El papel me exigía mantenerme en un estado de excitación febril, así que me sentaba en mi camerino y asumía los atributos reales del horrible vampiro. Y durante esos años no dirigí la palabra a nadie entre bastidores mientras se representaba la obra. Era víctima de un hechizo que no podía romper. Si me salía de mi personaje aunque solo fuera un momento, la inquietante amenaza del Conde Drácula desaparecía, y mi poder sobre el público perdía fuerza.”

 
¿Hizo esto mismo durante el rodaje de la película? Hay varias versiones: Bela dijo que Browning le obligó a despojarse de ese extraño ritual para filmar las escenas. Sin embargo David Manners (recordemos, intérprete de Jonathan Harker) declaró que, en los descansos del rodaje, Bela no hacía otra cosa que mirarse al espejo y repetir obsesivamente: “I am Drácula, I am Drácula…” Por cierto, el propio Manners definió a Lugosi como “un pelmazo de los pies a la cabeza”. No olvidemos lo poco que socializaba el húngaro con sus compañeros de reparto.
 

 

 

Y aparte de esa mirada, estaba ese acento magiar que tan bien le vino al papel del conde rumano. Aunque a veces se nota que no tiene ni idea de lo que esta diciendo, ese toque “marciano” de sus diálogos no hacía sino otorgar mucho más misterio a sus frases. Como afirma David Pirie en su libro “El Vampiro en el Cine”:

“Su acento fue una gran ventaja para sugerir una cualidad extraña y diabólica que se ajustaba perfectamente al tema. Utilizando ese rudo acento para alargar cada una de las venenosas sílabas que debía pronunciar Drácula, Lugosi consiguió deja bien patente la diferencia que existía entre este personaje y cualquier otro de los que conocía el público americano.”

 


Algunas campañas publicitarias que la Universal puso en marcha para promocionar el proyecto fueron muy estrambóticas. El problema es que no puedo garantizar con seguridad cual se puso en práctica y cual no, pero algunas son tan bizarras -y tan propias del posterior William Castle- que ya me gustaría ver este tipo de promoción en la actualidad alguna vez. En cualquier caso, son una curiosidad genial y empezamos por:

-Hacer que el viento sople artificialmente en el cine, especialmente en la primera aparición del Conde.
-Poner letreros en los espejos del cine que digan: “Si usted no puede verse reflejado, es que es un vampiro como Drácula”.
-Colocar enfermeras en los pasillos de las salas donde se proyecta la película por si algún espectador sufre un shock (o cree sufrirlo).
-Envolver los sándwiches del estudio y del cine con papel donde se lea: “DRACULA VIENE”.
-Fabricar máscaras de Drácula para que las lleven los acomodadores del cine el día de la premiére.
-Crear una sección en los periódicos llamada “Escriba su propio final para “Drácula”.

 



Fijaos que show multimedia se montó para dar a conocer la película. Pero es que trabajadores dentro de la Universal comentaron que, cuando los ejecutivos se sentaban en sesiones de tormenta de ideas, algunas maquinaciones rozaban el absurdo. Por ejemplo:

-Hacer que lluevan gotas de sangre del techo del cine en mitad de la proyección.
-Contratar personas vestidas de negro para que siguieran a algunos espectadores que salían del cine hasta sus casas.
-Publicar bulos en los periódicos sobre las “verdaderas” andanzas de un vampiro europeo que actuaba en la misma época del estreno.
-Artículos inventados sobre la vida de Bela Lugosi, que contaban (entre otras tonterías) que nació en Transilvania y pasó allí su infancia.



*El Epílogo perdido de "Drácula" nos va a servir de epílogo también a nosotros. Una de las escenas más populares de la representación teatral era el momento, cuando el telón ya había sido bajado, en el que Edward Van Sloan (Van Helsing, recordemos) salía de entre las cortinas y soltaba el siguiente discurso, que era tan popular que la gente de la audiencia lo recitaba con él:

“Un momento, señoras y señores, hemos de decirles algo antes de que se vayan. Esperemos que los recuerdos de Drácula no les den pesadillas, así que les diré algo para que se tranquilicen. Cuando lleguen a casa esta noche y las luces estén apagadas, y miren temerosos detrás de las cortinas, y se sobresalten al ver una cara en la ventana… no se asusten. Y recuerden que, después de todo… ESAS COSAS EXISTEN.”


Se rodó como final para la película (igual que el prólogo de “Frankenstein” en el que apareció el mismo Van Sloan advirtiendo a los espectadores), pero la censura lo retiró porque podría ofender a alguna religión al darle credibilidad a lo sobrenatural. ¡Alucinante! Aquí tenéis una imagen del Epílogo censurado:

 


Y sin más, aquí terminamos este recorrido-homenaje a este legendario film cuyo poder de fascinar nunca morirá. Como os decía, tengo anuncios que hacer en breve, así que, hasta entonces ya sabeis: Cuidado con los desconocidos de negro que os sigan por las calles.

 

domingo, 17 de mayo de 2015

DRÁCULA De Tod Browning [ANÉCDOTAS E IMÁGENES] -(Primera Parte)-


ARCHIVOS EXPIATORIOS: Dado que últimamente vivo un "DRACULA STATE OF EXISTENCE" gracias a la publicación (¡al fin!) en España del "Hollywood Gothic" de David J. Skal, que casi se ha solapado con la reedición en color y de lujo de "La Tumba de Drácula" de Colan/Wolfman, nada mejor que sacudirle el polvo a un viejo compilatorio de anécdotas de rodaje sobre la primera adaptación de éxito de la novela de Bram Stoker, que redacté hace unos siete añitos de nada. Casi todos los datos y chascarrillos aquí contenidos fueron fusilados de fuentes como la biografía "Bela Lugosi: Drácula Vampirizado" de Javier Cortijo (también reeditada hace poco), los libros de ensayo "Lo esencial del cine de terror de la Universal", "El Cine Fantástico" de Jose María Latorre, el mencionado "Hollywood Gothic" o los documentales y comentarios en audio que el propio David Skal preparó para las ediciones en DVD de estas joyas cinéfilas.

Casi todos estamos de acuerdo en que a pesar de que el “Drácula” de Tod Browning es una película excelente, no es tan buena como los “Frankensteins” de Whale. Tiene algunos momentos fuera de tono y en general la segunda parte de la película es algo inferior a la primera. Algunas interpretaciones dejan que desear, así como algunos efectos demasiado rudimentarios.


Y sin embargo ¿Qué mágia tiene este film que te deja completamente embriagado? ¿Cuál es ese hechizo que hace que no podamos parar de verla una y otra vez? ¿Por qué es una pieza maestra absolutamente imprescindible en cualquier libro de historia del cine? Intentaremos acercarnos a esa respuesta y a la leyenda de esta gran obra a través de algunas de sus imágenes y de las anécdotas de rodaje.

*Es el primer film de terror sonoro de la historia del cine. De hecho, en 1930 muchas salas de cine aún no contaban con el material técnico necesario para proyectar películas sonoras, lo cual originó que se proyectaran algunas copias mudas de “Drácula”.

*El primer diálogo del film (recitado por la muchacha en el carromato que viaja por Transilvania y que lee un libro sobre folklore vampírico) corre a cargo de Carla Laemmle, sobrina del mandamás de la Universal. Carla ha declarado recientemente que aún recibe cartas de fans de todo el mundo felicitándola por pronunciar las primeras frases de la historia del cine de terror. ¡Y eso que ni siquiera aparece mencionada en los créditos!


*El caso es que Carl Laemmle no estaba muy convencido de llevar a “Drácula” a la gran pantalla, fue su hijo el mayor impulsor de un proyecto maldito. A pesar del éxito de la versión teatral (donde despuntó Bela Lugosi en el papel), el tema era demasiado sangriento para el público de la época. El proyecto no se veía muy alentado por opiniones como esta de la prestigiosa revista Variety:“…se corre el riesgo de caer en lo estremadamente grotesco” . Y no obstante todo ello provocó gran expectación en el público de la época.

Reacciones polémicas de antes del estreno, desde dentro de la propia productora:

“Si se conserva el texto teatral, la película podría ser un insulto para los espectadores” (Directivo de la Universal desconocido).

“Aunque esta obra puede ser fascinante en teatro, no se me ocurre como puede convertirse en una película. Es sangre, sangre y más sangre, y todo lo que puede hacer vomitar o asquear a un ser humano corriente”. Steve Miranda (del departamento de guiones de la Universal).

*Sin embargo, a pesar de la popularidad teatral de Lugosi en el papel, no fue el principal candidato para interpretarlo en el cine. Browning hubiera querido contar con su amigo Lon Chaney, que seguramente nos hubiera sorprendido con uno de sus geniales maquillajes, pero por desgracia murió de cáncer ese mismo año. El alemán Conrad Veidt fue otro de los principales candidatos (sin duda hubiera sido genial).


*Pero al final Lugosi se ganó el papel, parece ser que de una forma bastante curiosa. Se cuenta que logró convencer a Florence, viuda de Bram Stoker (como todos sabéis, escritor de la novela original) para que rebajara la cesión de derechos de 200.000 dólares a… 40.000!!!! Todo un maestro del regateo nuestro amigo el húngaro. Normal que la mujer estuviera reticente con el tema del cine, no olvidéis que Murnau había adaptado “Drácula” sin pagar un céntimo. Cualquier otro hubiera tenía sus dudas. Pero Bela logró convencerla tras ocho meses de correspondencia contínua, asegurándole que el cine sería el arte definitivo del siglo XX y le daría más inmortalidad a la obra. No podemos más que quitarnos el sombrero ante las dotes adivinatorias de Lugosi y su contribución a la conversión de Drácula en un icono absoluto. Tanta carta tambíen tuvo consecuencias para él ya que comentó que le daban calambres en las manos de tanto escribir (y eso que no es que dominara el inglés precisamente), pero el objetivo estaba logrado. Y lo más importante, Laemmle le dio el papel.



* Pero en fín, él tampoco cobró demasiado. Los 500 dólares semanales que recibió por hacer historia del cine parecen irrisorios comparados con lo importante de su aportación, pero puede que solo fuese el primero de los muchos tropiezos de la carrera de Lugosi, llena de mala suerte y quizás destinada a acabar tan mal como lo hizo.


* Para encarnar a Mina se eligió a la actriz Helen Chandler, proveniente de Broadway. Aquí la tenemos en un descanso del rodaje leyendo la novela con esos ojos alucinados que tan bién le vinieron al papel de la víctima de Drácula. El género de terror como sabéis ni existía del todo cuando se rodó este film ni gozaba del prestigio que tendría después, así que tanto Helen como David Manners (el galán del film que interpretaba a Jonathan Harker y que más tarde volvería a cruzarse con Lugosi en un par de ocasiones), se tomaron bastante a risa el proyecto. Además de forma literal, porque a veces estallaban en carcajadas mientras declamaban los diálogos.


La pobre Helen tuvo una trágica vida a partir de “Drácula”, cayendo en el alcoholismo que le provocó la muerte en 1959, tras años de sufrimiento e inútiles intentos de abandonar el hábito. Manners tuvo una vida más agradecida, dedicándose al teatro hasta su retiro en los años cincuenta y posteriormente publicando varias novelas hasta su muerte a los 98 años.

* El rodaje tampoco fue fácil para el gran Tod Browning. De regreso a la Universal tras siete años rodando películas memorables para la Metro, su recibimiento en el estudio para el que había recaudado mucho dinero con su film “El Tigre Blanco” fue más bien tibio. Todo el tiempo se sentía frustrado porque la productora le obligaba a reducir presupuesto, lo cual no casaba con sus primeras intenciones como cineasta. Como contaba Bela Lugosi:

“Todo cuanto Tod Browning quería hacer era objeto de discusión. Le preguntaban constantemente si el resultado no sería el mismo si se rodaba de forma más económica. Era muy desalentador.”

*Lo más humillante fue que la versión en lengua española, rodada a la vez ¡superó en recursos técnicos a la de Browning! Paul Kolhner, su productor, optimizó y movilizó los recursos del estudio para que luciera mucho más vistosa y visualmente impactante que la versión americana. Los artífices de esta versión, dirigida por George Melford, tenían acceso a lo que rodaban Lugosi, Browning y compañía por la mañana, y ellos, inspirados, hacían cambios y mejoraban muchas de las escenas. Por eso hoy mucha gente la considera superior a la de Browning, y no les falta parte de razón.

* Browning por cierto ya había trabajado con Lugosi en “The Thirteenth chair” que fue el segundo trabajo sonoro del actor. La relación entre ambos fue cordial pero no tan fluida como mucha gente podría pensar, no olvidemos que la primera opción del director para interpretar a Drácula era au querido (y con razón) Lon Chaney. No obstante Browing no aceptó a Bela a regañadientes. Como declaró el cineasta:

“Claro que me gustaba Lugosi. Hizo un buen trabajo en “The Thirteenth chair” y en Broadway ERA Drácula.”


*De Broadway precisamente fueron contratados muchos de los actores del film. Es el caso de Edward Van Sloan, que repitió en cine su papel de Van Helsing teatral. En el caso de Dwight Frye nunca formó parte del reparto de la obra, pero era un versátil y reputado actor de Broadway.


 * El inolvidable Renfield de Fry, de ojos desquiciados y sonrisa maniaca, logra robar algunas de las mejores escenas con su indescriptible presencia. Nadie puede quedarse impasible ante el momento en que el barco que trae a Drácula (con toda la tripulación muerta) es encontrado y se abre la puerta de la garita, encontrándose allí a Renfield con su risita histérica y sus ojos desorbitados. Suyo es uno de los diálogos más memorables de la película, cuando cuenta lo que ha visto desde su celda del manicomio:

“Una niebla rojiza se extendió sobre el césped, propagándose como una llama. Él la rasgo. Vi millones de ratas con sus ojos rojos y brillantes como su única pequeñez. Él levantó sus manos y se detuvieron, llenas de roja sangre. “Te daré todo si me obedeces” me dijo entonces”.


Y esto acompañado de sus ojos alucinados y su suave e inquietante voz. La mirada de Frye incluso tenía un apodo, cosa que no se puede decir de muchos actores. La llamaban “la mirada de 200.000 vatios”.

Frye, como solía pasar en los clásicos de la Universal, se encasilló en el rol que le había tocado. Se convirtió en el típico asistente de laboratorio o secuaz malévolo del villano principal. En “Frankenstein” fue el cruel y jorobado Fritz y en “La Novia de Frankenstein” dio vida a un ladrón de tumbas y asesino sin escrúpulos ayudante del Dr. Pretorius. En ambos casos (y en “Drácula” también ocurre) la relación con sus superiores acababa muy mal. 


Como la propia carrera del actor. Nos dejó prematuramente en 1943 a consecuencia de un ataque al corazón. Su hijo, ya anciano, comenta que aún hoy en día, cuando va por ejemplo a restaurantes y dice como se llama, muchos camareros comienzan a imitar la risa psicótica que usó su padre para dar vida al secuaz come-insectos de “Drácula”.

* Al igual que en muchas otras producciones cercanas en el tiempo a esta, la música tiene un papel irrelevante. El cine estaba comenzando a tener sonido y apenas se le daba importancia a la música como elemento integrado en la trama de una película. En la Universal esto se nota, además de en “Drácula” por ejemplo en “Frankenstein” y en “Los Crímenes de la Calle Morgue”. De hecho en esta última y en “Drácula” los créditos son acompañados por ¡la misma melodía! Concretamente “El Lago de los Cisnes” de Tchaikovsky. Lo que da una idea de la poca importancia que se le otorgaba a este elemento.


Browning además, no estaba muy a gusto con el sonoro. El cine mudo era lo que el conocía y había perfeccionado durante años, para él el sonido era una complicación innecesaria y no le gustaba filmar diálogos. En “Drácula” hay gran cantidad de silencios que, irónicamente, vienen de maravilla para reforzar la atmósfera tétrica y la sugerencia del relato.

*Y para despedirme por hoy (PROXIMAMENTE LA SEGUNDA PARTE), nada mejor que otro vaticinio memorable de estos plumillas que veían la obra de teatro y se asustaban. La cita pertenece a un lumbreras llamado Fred Johnson que en el “San Francisco Call” nos dejó una frase para la historia:

“Drácula no tiene ningún futuro en el cine sonoro.”

Continuará...

domingo, 6 de abril de 2014

JOSEPH SHERIDAN LE FANU. Fantasmas y Vampiros Decimonónicos



ARCHIVOS EXPIATORIOS: Recientemente ha aparecido una nueva y atractiva versión ilustrada de “Carmilla”, razón más que sufciente para que reposteemos un viejo mini-artículo introductorio sobre la obra de uno de los más grandes cultivadores del género, además de pionero en más de un sub-género. Una breve semblanza del que es sin duda uno de los mejores escritores de lo macabro de todos los tiempos. 

Polémico por su estilo de difícil digestión en ocasiones, pero laureado por cualquiera que sepa apreciar la evocación del terror más ominoso en forma de narración, el irlandés Joseph Sheridan Le Fanu (Dublín 1814-1873) puede vanagloriarse en el más allá de haber llevado un paso más allá la temática gótica, insertando a los fantasmas y a los crímenes en un contexto más psicológico y, por tanto, actual. Sabio seguidor de las enseñanzas del maestro Poe, le debemos algunos hitos literarios tan importantes como la creación del Dr. Hesselius, el primer detective sobrenatural de la historia, además de la escritura de su inmortal “Carmilla”. Un relato –o novela breve- que no solo fue pionera en la literatura vampírica moderna, sino que es una clara influencia en “Drácula”, la obra maestra del género que nos regaló su compatriota Bram Stoker.

Ilustración de Michael Fitzgerald para la edición por entregas de "Carmilla" (Enero de 1872).
Joseph Sheridan fue educado en el Trinity College de su ciudad natal, pronto abandonó la abogacía a la que parecía destinado para dedicarse al periodismo y a las letras. Como colaborador y después editor en jefe de la revista “Dublin University Magazine”, consiguió dar fama mundial a lo que un principio era una simple publicación hecha artesanalmente por los alumnos del centro universitario. Pero a pesar de gozar de cierto éxito profesional, la tragedia golpeó su vida en la muerte de su esposa en 1858 convirtiéndole en un hombre amargado y receloso del mundo. Su pesimismo le llevó a la misantropía, llegando a ser conocido como “el príncipe invisible” y haciendo que se volcara aun más en su literatura; la cual para entonces ya contaba con numerosos poemas, baladas, ficción histórica y por supuesto narrativa fantástica. En este periodo fue quizás cuando más relatos de horror salieron de su pluma, dicen algunos que como consecuencia de su cada vez más pesimista forma de ver el mundo, y gracias a ellos es hoy en día recordado a pesar de haber sido ignorado por la crítica durante casi un siglo. Y eso a pesar de contar con fans tan ilustres como Henry James.

Lo primero que salta a la vista en los relatos de Le Fanu es su erudición, a veces de una densidad desaforada y que no tiene que ver con el uso que de ella hacía el posterior genio del cuento de fantasmas M.R. James –mucho más directo y enfocado a la trama, aunque también admirador de Le Fanu-. Los cuentos de Joseph Sheridan son un paseo más calmado sobre lo que de negro hay en el alma del hombre, dejado entrever mucho más de lo que se muestra y edificando una atmósfera agobiante sobre capas de detalles en apariencia nimios, pero que poco a poco lograrán sacudirnos con su inquietante efecto. Desde la historia clásica de fantasmas en busca de paz (el ejemplo más obvio sería “El Fantasma de Madame Crowl”) hasta el relato en primera persona de una horrible venganza de ultratumba (como en “El Juez Harbottle”), los personajes y escenarios del escritor son un monumento a la frialdad victoriana, a ese post-goticismo que abandonaba los castillos en ruinas de Ann Raddclife y se deleitaba más en la locura del hombre. No hay nada más aterrador, de hecho, que la trama criminal de “La Habitación del Dragón Volador”, donde la angustia del enterramiento prematuro llega a recordarnos al mejor Poe. “El Tio Silas” es otro ejemplo perfecto de su estilo. De esa malsana influencia negativa que los eventos dejan en los lugares y en las personas, lo cual le convierte también en uno de los primeros escritores en desarrollar el ambiente propio de las historias de casa encantada. Es evidente que su aportación a la cultura popular en ese aspecto es importantísima, tanto en literatura como cine o teatro.

No quiero alargarme o citar más obras porque es mejor que cada uno las descubra por si mismo. Para todos los “conousieurs” y también principiantes en esto del horror literario del siglo XIX –ese fascinante mundo-, Le Fanu es sin duda parada obligada.

Aquí va una selección de carteles de films clásicos basados -algunos muy libremente- en "Carmilla":



"Vampyr" (1932)


"Et Mourir De Plaisir" (1960)


"La Cripta e L´incubo" (1964)


"Las Amantes Vampiro" (1970)


"Lust For A Vampire" (1971)


"Drácula y las Mellizas" (1971)


"La Novia Ensangrentada" (1972)

viernes, 13 de septiembre de 2013

“LA FRATI NIGRA” ¡Tú puedes ayudar a abrir el Necronomicón!


Como veis bajo la nueva imagen del blog y cómo ya os comenté en la anterior entrada, el proceso de “crowdfunding” de la nueva novela de Lem Ryan –un clásico del “pulp” ibérico que se curtió en los bolsilibros de Bruguera- esta en marcha y requiere de vuestra amable participación. Tenemos una novela envenenada que promete escalofríos, aventura, erudición y misterio todo en uno, y a cuya publicación tú puedes ayudar con tu aportación. Pero ¿Qué es esto de “La Frati Nigra”? Para empezar promete ser una de las mejores novelas “lovecraftianas” de la actualidad, además de una trama clásica de suspense hechizante. ¿No sientes escalofríos ante la posibilidad de conocer al fin el origen del “Necronomicón”? Pero veamos lo que dice el avance del proyecto:

¿Qué es La Frati Nigra? ¿Qué pretenden, y porqué buscan un libro que no existe? ¿Quién es Hermes, el asesino que aterroriza Londres, y qué relación tiene con Lewis Miller, un escritor especializado en temas parapsicológicos? Y todos ellos, ¿qué tienen que ver con Nicholas Farmer, un viejo anticuario que guarda un secreto terrible que puede destruir el mundo?

Pronto, muy pronto, se conocerán las respuestas... Pero sólo si vosotros queréis que eso suceda, que este libro vea la luz y se sepan los misterios que encierra.


¿Salivando ya? Os entiendo. Sé que estáis ya abriendo vuestros cofres y contando los doblones que añadir para que este proyecto vea la luz (y que, como toda campaña “crowdfunding”, no se os cobrarán hasta que el proyecto sea una realidad)… Pero dejadme tentaros un poco más. ¿Y si completamos el placentero proceso echándole un vistazo a una sinopsis más completa?

Lewis Miller es un escritor fracasado que sobrevive en Londres escribiendo artículos sobre temas en los que no cree para revistas de parapsicología. Sin embargo, el día en que, investigando sobre uno de esos asuntos, se convierte en el principal sospechoso de una serie de asesinatos, comprende que se ha metido en algo muy real.

Perseguido por la policía y por el verdadero asesino, emprenderá la búsqueda de un libro mítico que hasta entonces había considerado irreal, un libro escrito por criaturas sobrenaturales que puede desatar todas las fuerzas de la oscuridad: un libro que ha tenido muchos nombres, pero que por el que es más conocido es por el de Necronomicón. Ayudado por una mujer que asegura llevar siglos tras ese grimorio y bajo la perpetua amenaza de una secta milenaria que ansía su posesión, sus pesquisas le llevarán por un sendero salpicado de cadáveres y de horrores que le conducirán al borde de la locura. De Londres a Damasco, y de allí a unas ruinas junto a una montaña donde algo espantoso espera ser liberado.

Intrigas internacionales, horror ancestral liberado, sectas con propósitos ignotos… ¿Se puede pedir más? ¡Sí! Entre las recompensas por apoyar la consecución, maquetación y publicación de este grimorio se encuentran dos genuinos bolsilibros de nuestro autor en primorosas nuevas ediciones. Entre ellos “Cazadores de Vampiros”, un “weird western” en el que se mezcla a pistoleros del oeste con chupasangres de las tinieblas. ¡Delicatessen! Aparte de en los varios enlaces de esta entrada (donde podréis concretar vuestro mecenazgo), en el Facebook oficial podréis encontrar jugosas y literarias actualizaciones sobre la obra.

El resto esta en tus manos. Quedan 11 días para el fin de esta campaña y sé que muchos de los que os dejáis arrastrar por las telarañas de este blog sois más que aficionados a la aventura clásica, al horror primigenio salido de la mente de Lovecraft y de la, en fin, buena literatura “pulp” con mayúsculas. El poder de esta obra va a ser innegable y vuestra generosidad imprescindible para que vea la luz. Una vez más:


Y que los tentáculos nos cubran a todos.

miércoles, 23 de enero de 2013

SHERLOCK HOLMES DESPUÉS DEL CHOCOLATE

Este hombre come poco y mal, esta claro
ARCHIVOS EXPIATORIOS: Recuperamos hoy aquel poético momento en que un "blogguer" con demasiado tiempo libre se montó un inútil ranking sobre los Sherlock Holmes gordos que en el mundo han sido. Los que ya leyeron este estremecedor documento en su época, aquí podréis revisarlo. Los que no lo hicieron... Huid, que áun estais a tiempo.
 
¿Harto de ver al gran Holmes como un espigado figurín decimonónico estilo Peter Cushing o Rupert Everett? ¿Hastiado del Sherlock fibroso de Robert Downey Jr.? ¿O del enjuto de Basil Rathbone, Matt Frewer o Arthur Wontner? Estamos de acuerdo en que todas estas manifestaciones están en sintonía con las descripciones de Arthur Conan Doyle en sus escritos sobre el gran detective, pero en múltiples ocasiones Hollywood, la BBC o el que tocara, ha decidido proponer una versión más pasada de peso del personaje. ¿Enriquecedor? ¿Humanizador? ¿O simplemente ridículo? Opinen ustedes, irregulares:

-REGINALD OWEN en "Estudio en Escarlata".

En 1933, antes de que Basil Rathbone se pusiera la gorra caza-zorros y de que Nigel Bruce balbuceara bajo el bigote del Dr. Watson, ya existían docenas de Sherlocks cinematográficos. Uno de ellos, por pura cabezonería,fue Reginald Owen que unos años antes ya había interpretado a Watson. Si bien la gordura fue una de las constantes del buen doctor en pantalla casi desde los inicios del celuloide, lo de un Holmes fondón era casi inédito -si obviamos algunas entradas en carnes otoñales de iconos como William Gillete o Ellie Norwood, claro-, así que podemos considerar a Owen todo un pionero.

Una papada elemental

GEORGE C. SCOTT En "El Detective y la Doctora"

De acuerdo, George C Scott no interpreta a Sherlock en este film de 1971, sino a un tipo que está de psiquiatra (por que va al psiquiatra y por lo zumbado que está) que en sus momentos "gaga" se cree el famoso detective de Conan Doyle igual que otros emulan a Napoleón. Sin embargo creemos que esa imágen icónica del gorro de cazador y el gabán a cuadros envolviendo tan magras y majestuosas carnes debe ser merecidamente destacada. Y esta claro que Scott interpretando a un Holmes falso y por muy gordo que esté, le da mil vueltas a muchos actores que interpretaron a un Holmes canónico. Elemental.


MICHAEL CAINE En "Sin Pistas"

Uno de los mejores actores (y sin lugar a dudas el más molón) del mundo, Sir Michael Caine también hizo un Sherlock de pega en este divertidísimo homenaje al detective. Un actor de capa caida es contratado por el Dr. Watson -verdadero cerebro tras la leyenda de Holmes- para que insufle vida a su creación de cara a los medios. El alcoholismo irridento y vida disipada del susodicho intérprete quizás son la justificación para esos kilillos de más que luce durante la historia. Un pastille paródico disfrutable 100% con momentos memorables como las juergas de Sherlock en antros de mala muerte, la participación -¡¡al fin!!- de la señora Hudson en una aventura, las deducciones trasnochadas y, por encima de todo esa frase "¡¡Pero Watson ¿Qué hace?!!" gritada por un Caine pletórico en cierta escena en los muelles de Londres.


PATRICK MCNEE En "Hound Of London"

El mítico "Vengador" sesentero, que ya había interpretado a Watson en un par de ocasiones para el Holmes de Christopher Lee decidió pedir un ascenso y se metió en la (obesa) piel del detective en este oscuro telefilm de bajo presupuesto perpetrado en 1993. Aparentemente, y según el IMDB, una de las peores películas sobre el genio de Baker Street jamás rodadas, en la que se enfrenta a Moriarty en un turbio asunto relacionado con la reputación de una dama. Irene Adler también aparece formando parte de lo que se ha descrito como un casting mediocre. Lo de la referencia al "Hound" del título se me escapa. Sin duda una pieza casi prescindible hasta para el fan más completista, pero totalmente esencial para nuestro ranking de Sherlocks ajamonados.

EDWARD WOODWARD En "Hands Of a Murderer"

Un veterano intérprete que interpreta a un Holmes con una apariencia que podríamos confundir facilmente con la de su hermano Mycroft. Realmente la clave de este telefilm de 1990 es la de romper moldes, dado que Moriarty es un jovenzuelo -y más aun comparándolo con su némesis- que se escapa de la horca de forma espectácular, secuestra al propio Mycroft e incluso tiene un interés amoroso por ahi perdido. Realmente la apariencia de Woodward, alejada de los canones que siempre asociamos a Holmes, es quizás la traición menos grave a las historias originales que encontramos en este experimento.

ANTHONY D.P. MANN En "The Hound Of The Baskervilles"

Estamos ante la joya de la corona. Una producción independiente rodada sin presupuesto por un actor casi de serie Z con mucha voluntad y convencidísimo de estar realizando una obra maestra. El señor Mann es un comediante y actor canadiense que ha interpretado en radio y en sub-productos videográficos a Holmes, Drácula y a muchos otros iconos. Todo ello independientemente de su idoneidad física para dichos papeles. Un esforzado soñador que me recuerda mis tiempos infantiles aquellos en los que me pintaba la cara de negro con los lápices de mi madre y protagonizaba obras de teatro sobre hombres-lobo con mis amigos y vecinos. Un marmolillo que merece el premio al Sherlock más poco Sherlock de la historia de la humanidad (sí, peor incluso que Roger Moore).


Hemos obviado algunas contribuciones como la de Ian Richardson en "Murder Rooms", porque al fin y al cabo el personaje a interpretar es el Dr. Bell, que estaba en peor forma física que al personaje fictício al que inspiró. Y también las últimas etapas de la mítica serie de Granada Televisión en la que Jeremy Brett engordó kilos y kilos debido a su triste enfermedad y la medicación que necesitaba. En sus propias palabras se parecía más a un Buda que a la creación de Doyle. Pero no ahondaremos más en un asunto totalmente ajeno al tono de este estudio, evidentemente absurdo, gratuito y enfocado al más descarnado cachondeo.