lunes, 21 de mayo de 2012

JUEGO SOMBRÍO: "Sherlock Holmes: A Game Of Shadows" de Guy Richie





ARCHIVOS EXPIATORIOS: En el que, con motivo una vez más de su salida en dvd/blue ray, nuestro esforzado bloguero se arriesga a perder el respeto de sus escasos lectores hablando bien de la última entrega del Holmes de Richie. Y en el que se lamenta de la muerte de otro dibujante filipino.

    Segunda entrega de la “modernización” que el realizador inglés Guy Richie está llevando a cabo de uno de los personajes más relevantes del siglo XX –y de cualquier época- con su habitual ritmo callejero, trepidante y ocurrente. Quien iba a pensar que lo que parecía una falta de respeto absoluta por un clásico intocable de las letras británicas, se iba a transformar en una de las sagas más frescas, divertidas y, porque no decirlo, “sherlockianas” de la historia del personaje. Entrar en el juego de sombras que propone esta divertida secuela es dejarse llevar por un sano toque de folletín histérico, comedia bufa, villanos más grandes que la vida y “pulp” del bueno.
Es cierto que podemos poner más de una pega a la hora de juzgar el carrusel de locuras que propone Richie en este film, pero quizás la más grande que le podemos achacar es su falta de definición. Intenta contentar al público actual más descerebrado y a la vez a los fans más canónicos del personaje; para al final no lograr agradar a ni a unos ni a otros. En taquilla ya ha resultado ser un fracaso –teniendo en cuenta el éxito de la primera- y casi todos los colegas en esto de la adoración “holmesiana” con los que he hablado coinciden en hablar pestes de esta secuela. ¿Y es para tanto? En mi opinión el film de Richie vuelve a fallar en algunos aspectos argumentales, especialmente la inclusión en la trama de un grupo de gitanos que no pintan demasiado y capitaneados por una Noomi Rapace recién salida de la versión sueca de “Millenium”, cuyo personaje podría ser eliminado de la historia y ésta apenas lo notaría. Las “fantasmadas”de pura acción vuelven a ser la norma, así como chistecitos de escaso gusto que parecen incluidos con calzador, como esa escena de Mycroft -interpretado por un genial Stephen Fry-, que a todos los que hayan visto el film les habrá venido a la mente ante mi comentario del "escaso gusto". Pero por suerte el film mejora al anterior en muchísimos aspectos, especialmente en el de la amenaza a combatir. El sosísimo villano mago de la primera parte –una especie de Aliester Crowley de los veinte duros- es sustituido aquí por Moriarty, el archienemigo por excelencia del famoso detective. Hubiera sido especialmente sangrante que Richie hubiera vuelto a fastidiarla con el villano, así que –empleándose a fondo- tenemos un Moriarty de lujo, tan manipulador, frío y siniestro como en los libros y que en su relación con Holmes respeta esa atractiva dinámica de “respeto/rechazo” que siempre han tenido ambos personajes.
Robert Downey Jr. vuelve a currarse el acento “british” y sigue derrochando carisma con su saltarín Holmes, mientras que Jude Law le da la réplica como uno de los Watson más auténticos vistos en cine -aquí le vemos al fin dando rienda suelta a su afición a las cartas-. Ambos extraen todo el jugo de una trama de equívocos, explosiones y alocadas peleas que culminan en una media hora final maravillosa. Tras una aburrida escena de persecución con ametralladoras y ralentis, destinada en ese juego descompensado del que antes hablábamos, a los amantes del simple espectáculo descerebrado, sobreviene la sosegada resolución del conflicto. Es en esos instantes (en el último cara a cara entre héroe y villano frente a un tablero de ajedrez) cuando más ecos de Conan Doyle encontramos en la propuesta. Sin fuego, patadas ni aspavientos y si con mucho respeto al canon literario del personaje, este final –casi anticlimático- demuestra que por muchas gracietas vulgares, chistes sexuales y artes marciales fuera de tono, la clave a la hora de adaptar a Holmes para nuestro siglo por parte de los responsables de este divertimento ha sido el respeto. Aunque sea un respeto irreverente.

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R.I.P. ERNIE CHAN (1940-2012)


El dibujante de comics –y también prestigioso entintador antes que eso- Ernesto Chuá, más conocido  por su americanizado (y orientalizado) nombre de pluma: Ernie Chan, falleció también la semana pasada. Es el segundo artista de comics filipino que nos deja en el último mes, tras la muerte de Tony De Zuñiga que ya comentamos en una entrada anterior, y por supuesto también ha sido víctima del cáncer y de unas condiciones de jubilación inexistentes por parte de las grandes compañías que le explotaron, como Marvel. Aquí un pequeño recuerdo a su Conan, que aunque fagocitaba parte del estilo de Buscema, es el que yo descubrí cuando era un no-tan tierno infante, y el que siempre recordaré de aquellos míticos números en blanco y negro de “La Espada Salvaje de Conan”.

2 comentarios:

Oscar dijo...

A mi las películas de Richie, he de confesarlo, solo han comenzado a entretenerme cuando he dejado de verlas como películas de Sherlock Holmes. Es decir, mi mente las identifica como películas de acción, ambientadas en el Londres victoriano. Pero ese no es ni remotamente Holmes. Y de Watson me niego a hablar siquiera. No es que sea un "canónico ofendido". Es que el espíritu del detective no está ahi. Simplemente no lo está, a diferencia por ejemplo de la serie de la BBC, todo lo moderna y contemporánea que uno quiera, con iPhones y todo, pero con un estilo que demuestra una comprensión del personaje que aqui no está. Esa gitana (Dios mío, ni me di cuenta de que era la de la peli basada en la obra de Larsson) es simplemente de pena. Eso de gitana morena con pelo ensortijado, que se sienta con su falda larga en su carromato y se come una pieza de fruta con las pierna abierta y la cabeza agachada, cortándola con su peligroso cuchillo.... Dios mío. Y lo de las "escenas tipo Matrix" si que está ya un poco abusado, ¿no?.
Dicho lo cual, creo que la película da para un rato de entretenimiento, pero quizá hay una pregunta que me hago: ¿Quien, tras ver esta película, se verá impelido a comprar un libro de Conan Doyle acerca de Holmes? Nadie probablemente. Quod erat demonstrandum [o algo similar :-) ]

Ya digo, entretenida y visual para mi....

Saludos.

Llosef dijo...

Wolfville, es usted un maldito roedor!!!!!!!!! Por su culpa hasta ya me estoy planteando ver las pelis estas del señor Richie. Pero bueno, si al final las veo prometo no demandarle, jajaja.

Me ha sorprendido la noticia de Ernie Chan. Justo ahora ando leyendo unos cómics setenteros de La Sociedad de la Justicia de la DC que incluyen varias portadas realizadas por él. Tony de Zúñiga me gusta mucho más, me resulta más potente (además, dibujó para la mítica Creepy y eso hace que lo admire más, aunque igual Chan también colaboró en ella, no lo sé), pero esta hornada de dibujantes filipinos fue una maravilla.