martes, 21 de octubre de 2014

LAURIE LIPTON - El "Weird" hecho arte

¿Habéis visto que chulada de nueva cabecera tiene esta caverna de moho, manuscritos inacabados y otras cosas insalubres? Bueno, dicen que es de bien nacidos... blah blah -me ahogan las frases tópicas, como al personaje de aquel cuento de Matheson- así que os presento, por si no teníais conocimiento de su existencia, a la turbia señorita autora de una imagen tan "wolfville" como la que ahora preside el blog: se trata de la artista americana Laurie Lipton. Una bizarra mezcla de clasicismo fotográfico, grabado en témpera, líneas imposibles y vanguardismo del horror ilustran una mezcolanza que es puro arte oscuro, con su profusión de calaveras, seres deformes, surrealismo gótico y horror moderno (esos engranajes, esos cachivaches de grabación, esos cables que no se sabe qué conectan...). ¿Una Diane Arbus con lápiz y tinta? No es una mala comparación. Insania, bebés malignos, bebés martirizados, confusión sexual, miembros con voluntad propia, victorianismo absurdo, sangre, ojos que te miran fijamente...Too much. Así que, volviendo a lo de los agradecimientos, aquí una bonita galería de su obra -Pinchen, amplien, flipen- y una invitación a visitar su web.













viernes, 3 de octubre de 2014

SHERLOCK HOLMES Por Lem Ryan. ¡A NO PERDERSELO!

Victorianos de pro, amantes de la acción "vintage" y el horror cósmico, mirad lo que tenéis arriba, en ese elegante banner. Nuestro mítico y admirado escritor todoterreno Lem Ryan -un referente del "pulp" español- publica su nueva obra en formato mecenazgo "crodwfunding", esta vez nada menos que... no un pastiche, sino EL MEGA-PASTICHE.:


La trama de "SHERLOCK HOLMES: EL HOMBRE QUE NO EXISTÍA" incluye a Holmes -of course- a Doc Savage, a La Sombra, Quatermain, John Carter... enfrentados a cierta gigantesca amenaza "lovecraftiana" y, muy posiblemente, tentacular. El mismísimo H.G. Wells esta metido en todo el meollo y cierto par de superhéroes con capa (una roja y la otra negra) parecen tener también cierto papel en una historia que se prevee tan excesiva como atrapante. Pero me callo, ahi va sinopsis:

Londres, a comienzos del siglo XX. El escritor Herbert George Wells, padre de la ciencia ficción moderna, es invitado a participar en una sesión de hipnotismo en la que Sherlock Holmes intenta averiguar la verdad sobre un hombre amnésico que dice llamarse Jorge Luis Borges y que le ha pedido ayuda. Durante la ceremonia, dirigida por el eminente psiquiatra Sigmund Freud, el enfermo hace revelaciones que dejan a todos desconcertados y convencidos de su irremediable locura, pero, una vez acabada ésta, Borges es secuestrado por unas extrañas criaturas.

Viajes en el tiempo, seres extraterrestres, conspiraciones internacionales, y una amenaza venida de lo más profundo del espacio que hará tambalear a la propia realidad. Además de héroes tales como Doc Savage, La Sombra, Allan Quatermain, John Carter de Marte... Y, sí, también uno que proyecta una sombra de murciélago, y otro vestido de rojo y azul capaz de volar. Y un espantoso devorador de mundos. Y, por supuesto, sadritas, muchos sadritas, aunque algo diferentes a los que conocéis, emparentados éstos con bestias surgidas del imaginario de Lovecraft.

Ahi es nada ese "all star cast" del "pulp" de todas las épocas reunidos contra una amenaza más grande que la vida. Si queréis más alicientes, Sergio Bleda se encarga de las portadas del proyecto (sí, portadas, porque en realidad hablamos de dos libros), de las que podéis ver un abocetado avance a continuación:


Para apoyar el "crowd" solo tienes que entrar AQUI y elegir tu aportación y tu recompensa.

Para avances, pequeñas muestras textuales del libro y mucha expectación, el facebook oficial del proyecto es ESTE.

Van recaudados 3.099 euros de los 4.500 necesarios para la consecución del objetivo así que, seré breve... ¡¡Queremos esta novela!! Si eres tan fan de los bolsilibros, la aventura "old school" y las reuniones de todos los iconos que adoramos, debes hacer tu aportación a la voz de YA y -de nuevo- AQUI. Ocho días quedan. ¡Sé tan rápido como un kriptoniano en la atmósfera terráquea!

jueves, 18 de septiembre de 2014

“MAL DE MARES” De Alberto Bermúdez




De quitarse el sombrero es este libro por dos razones. La primera, como es lógico, es debida a la valentía de su escritor, el señor Alberto Bermúdez. Ahí es nada pasar de un título “zombie” de esos que están tan de moda –y del que no me pidáis referencias porque ya sabéis que huyo de ese sub-género- a una historia de horror clásica sin efectismos y además ambientada en un barco a primeros del siglo XIX. La otra razón sería la iniciativa de un sello tan interesante como TyrannosaurusBooks, que aunque no les había hincado aun el diente en materia narrativa (este es el primer libro de ficción que leo salido de sus editoras manos), están consolidándose con una interesantísima propuesta ensayística sobre cine que os recomiendo chequear. Y ahora inundémonos de salitre y zarpemos en el inquietante “Nuestra señora del Rosario”.

“Mal de Mares” es la narración de una pareja normal que se embarca en un navío de guerra… y a partir de ahí mejor que leáis vosotros el resto. La bitácora que el protagonista lleva encima a lo largo de toda la historia, su voz unas veces crítica, otras sorprendida y siempre elocuente, nos ayuda a meternos en un relato de terror en el mar en el que nunca estamos muy seguros de qué está ocurriendo exactamente. Ni siquiera los habituados a la literatura de William Hodgson, de Francis Marion Crawford o W. Clark Russel podrán reconocer más que un par de guiños a las criaturas y horrores que estos maestros reflejaron en sus relatos. En realidad veo más esta novela como una historia de casa encantada flotante, con ecos de Le Fanu y, sobre todo, de Henry James, en la obsesionada descripción de unos hechos que desafían la lógica y que resulta difícil discernir si son reales o desvaríos provocados por el mareo de las olas. El punto de ambigüedad flota –perdón por el facilón término- por toda la historia. Para darle aun más salsa al cóctel que se nos ofrece, el autor incluye un par de historias cortas contadas por algunos marineros del navío, que no hacen más que aumentar el hechizante tono de viejo cuento marítimo que tiene toda la historia. Además de aportar unas piezas breves que complementan a la novela pero que podrían disfrutarse de forma independiente.

Lo bueno de la historia de “Mal de Mares” es que no atosiga con excesivos requiebros de modernidad, sino que más bien es un excelentemente trazado pastiche de la literatura de terror marítima más clásica. Y lo dice uno que normalmente desconfía de estos artefactos, pero es que el lenguaje está tan documentado, la trama es tan clásica en su plácido (pero siniestro) desarrollo y el lenguaje del siglo XIX –mezclado con la terminología propia del lenguaje de los marineros- esta tan efectivamente recreado, que uno no puede más que dejarse llevar por una trama que además no aburre en ningún momento. Quizás los no-iniciados en estos menesteres se impacienten un poco en los primeros capítulos con esa mezcla epistolar de fría crónica de viajes, atmósfera cargada de promesas y glosario marítimo. Hablando de eso, es un acierto el haberlo incluido en las notas, en vez de como un diccionario al final, pues así nos sentimos tan inmersos en el ambiente del barco como su propia tripulación. 

 
Como decía, a pesar de estas primeras páginas, algo más de presentación, el resto se bebe de una sentada. La trama y la descripción de la atmósfera es lo más importante de la historia, mucho más que unos personajes que –quizás sería un pequeño y perdonable fallo para mi- no tienen todos el mismo grado de entidad que deberían, habiendo algún secundario memorable que roba planos incluso a los en teoría protagonistas; pero es la consecuencia lógica de una trama que despliega sus mejores virtudes en la creación de un ambiente de amenaza e inquietud, antes que en la vicisitud de los entes de ficción que lo habitan. Y además Bermúdez lo hace sin usar demasiados manierismos, cosa curiosa teniendo en cuenta lo complicado del lenguaje arcaico que se usa en toda la novela. Solo eso ya me parece un acierto al alcance de solo unos pocos, así que chapeau.

martes, 2 de septiembre de 2014

"LA NOCHE A TRAVÉS DEL ESPEJO" de Fredric Brown



A través –valga la redundancia- del magnífico blog de Cesar Mallorquí y su recomendación, llegué a esta especie de híbrido intrincado del señor Fredric Brown. El autor americano, tan famoso por su excelente ciencia-ficción como por su no menos buena faceta “noir”- fusionó en esta novela de culto lo mejor de ambos mundos en una intrincada trama que engancha desde su primera línea. Pero hay un par de motivos que hacen que esto sea así de fetén para el sufrido y acalorado escriba que estáis leyendo. En primer lugar la historia transcurre en una sola noche y en un pequeño pueblo americano. Los elementos claustrofóbicos de la novela negra más rural están presentes, con sus secundarios carismáticos, sus herederos misteriosos, líos de negocios, bares “after hours”, terratenientes dudosos que quieren comprar propiedades, gasolineras abandonadas, oficinas del sheriff con agentes de la ley poco fiables… y a pesar de la economía de lugares el interés y la intriga fluyen constantemente ante los ojos del lector. 

Y el otro elemento que me enamoró fue el uso constante de Lewis Carroll y su obra como elemento imprescindible de la trama, en un juego referencial inteligentísimo. Ya desde el título original “Night Of The Jabberwock”. Como muchos sabréis, es una referencia el poema del reverendo Lewis sobre un monstruo en su segunda entrega de las aventuras de Alicia, y que también usó como elemento principal el acabadísimo Tim Burton en su vergonzosa adaptación del clásico de Carroll. Este título no está del todo mal traducido en su versión española, haciendo referencia en este caso a la obra original que contiene el poema: mi favorita personal, "Alicia a Través del Espejo".


¿Pero como logra Brown esa fusión de “noir” y fantasía? Lo primero de todo es advertiros de que no pienso revelar ningún detalle de la parte final de la historia (como es lógico yo, al igual que el señor Mallorquí, quiero que la leáis), pero sí diré que la atmósfera de este “Night Of The Jabberwock” es logradísima. En ningún momento deja de ser una historia “noir” aunque se salga de los tópicos de muchas de ellas –el protagonista no es un detective, sino un editor de periódico fan de Lewis Carroll, y al cual no ronda ninguna “femme fatale”- pero el misterio a resolver está impregnado de un toque onírico que nos hará dudar en todo momento si realmente esto es “solo” otra historia de suspense, o extrañas fuerzas se están manifestando en ese pequeño pueblo de la América profunda. Y como esa es la gracia del asunto -os reitero que Brown fue en maestro en ambas vertientes literarias-, no pienso revelar si al final será una cosa o la otra. 

Es de hecho ese toque de historia soñada el que mejor cuadra a la historia, con ese protagonista, Doc Stoeger, redactor fracasado y dueño del periódico local menos leído del estado –al cual acogemos como narrador con los brazos abiertos, gracias a su diálogo empático y gracejo natural-; el cual pasa una noche inolvidable en la que gánsteres huidos, misteriosos fans de Lewis Carroll, policías nada limpios que se la tienen jurada, misteriosas logias dedicadas al estudio de “Alicia En El País de las Maravillas” y una serie de noticias que podrían reactivar su periódico –pero que parecen eludirle-, hacen que Doc parezca bascular todo el rato entre el sueño y la vigilia, o entre hechos reales que parecen delirios y fantasías totalmente palpables. Lo cierto es que el consumo casi continuo pero controlado de alcohol por su parte no le pone las cosas fáciles a la hora de discernir si esta metido en una simple historia de atracadores de bancos o bien hay fuerzas sobrenaturales dejando su huella en la entretenidísima trama. Cada capítulo es introducido por un fragmento del poema “Jabberwock” y a pesar de la conocida impenetrabilidad de esta rima, casan perfectamente con los acontecimientos que suceden a nuestro sufrido protagonista en una noche de locura y crimen. 


¿Está Doc a un paso de entrar al “Pais de las Maravillas”? ¿Hay un siniestro demiurgo detrás de todas sus peripecias? ¿Logrará nuestro héroe sobrevivir a esta noche inolvidable y volver para contarlo todo en su periódico? ¿Esta la clave en el poema? Veamos un fragmento en traducción del dios venido a la tierra Francisco Torres Oliver:

    "¡Cuídate, hijo mío, del Jerigóndor,
    que sus dientes muerden y sus garras agarran!
    ¡Cuídate del pájaro Jubjub, y huye
    del frumioso zumbabadanas!"

Y con eso está casi todo dicho.

El ritmo es tan endiablado, la caracterización de personajes tan bien trazada –todos, por menores que sean, tienen su momento de gloria- y la trama tan sumamente lógica y estructurada, que no podemos más que dejarnos llevar por un entretenimiento de primera. Un libro no solo para fans del señor Carroll, sino para cualquier que suspire por las obras de suspense de aliento clásico y a la vez con ese toque “outré” que nos consiga transmitir que no estamos leyendo otra vez la misma historia de siempre. De ese tipo de novela por las que de vez en cuando nos alegramos de ser “yonkies” de esta cosa llamada ficción. Sea esta real o “ficticia”.

martes, 19 de agosto de 2014

EL “MOBY DICK” DE MEAD SHAEFFER (1923)



El día que yo me decida a escribir algo sobre “Moby Dick”, uno de mis libros de cabecera –con el que ando últimamente bastante obsesionado gracias a una reciente relectura- os vais a enterar de lo que vale un peine de hueso de ballena. Pero como la tarea me da casi tanto miedo como embarcarme en un barquito pescador de Nantucket, hoy os traigo una serie de bizarras ilustraciones de las que he sabido gracias el excelentísimo libro “Moby Dick: La Atracción del Abismo” (editado por Graphiclassics), del que alguna vez os he hablado por aquí y que una vez más recomiendo encarecidamente. La editorial “Dood, Mead and Co” le encargó las ilustraciones de su edición del clásico de Herman Melville al pintor Mead Shaeffer, creando una de las representaciones visuales más curiosas de esta historia inmortal. Estamos hablando de 1923, mucho antes de las interpretaciones gráficas más oscuras y perversas del libro, del postmodernismo e incluso de la versión de John Huston, que muchos aun conservan en sus retinas. 

Shaeffer tenía 24 años por estos entonces y, como relata Charles Caum en el texto que presenta el libro de Graphiclassics, “Su corta edad no le permitió percibir lo que suponía enfrentarse a una obra tan compleja, por lo que su versión supone la aproximación más optimista e ingenua de las que se han realizado hasta la fecha”. En efecto abundan unos colores vitalistas, unos marineros guapetes e incluso un Ahab muy bien plantado –aunque no tan joven y galán como el de Gregory Peck-, por lo que esta interpretación tiene más que ver con una novela de aventuras clásica a lo “Isla del Tesoro” o las de Salgari, que a la verdadera pesadilla hacia la que el Pequod acaba derivando.












viernes, 4 de julio de 2014

EL DÍA DE ALICIA (4 de Julio)

Hoy, 4 de julio, hace exactamente 152 años, Lewis Carroll paseaba en barca con Alice Liddell y sus hermanas. Y se puso a contar una historia que las niñas le pidieron que escribiera. Por eso hoy se celebra en Oxford y en todo el mundo el "Alice´s Day", una efeméride que nos recuerda el nacimiento de una de las obras más brillantes de la historia de la literatura. Para ello, aquí tenéis una galería con el manuscrito original que Carroll escribió e ilustró a mano como regalo para sus amiguitas, y del cual debería haber una edición en facsímil en castellano -pero de momento seguimos esperando-. Aquí el título aun no hacía referencia al Pais de las Maravillas y esta versión de la historia, más corta y con algunas diferencias, se tituló "Alice´s Adventures Under Ground". Fue la insistencia de la Alice original -musa de Carroll- la que convenció a aquel tímido matemático y clérigo para que publicara esa historia de forma masiva, aunque esta sea su versión más pura y concentrada. Además de permitirnos echar un vistazo a la idea gráfica que Carroll tenía de sus personajes, claro. Y el resto, como se suele decir....... ya sabéis lo que es.


La faceta de Lewis Carroll como fotógrafo de sus pequeñas amigas merecería una galería aparte. ¡Pero mientrás tanto os dejo la posibilidad de tener una bella edición de estas imágenes inmortales!

Os recomiendo este imprescindible libro de La Felguera Editores, que reune gran cantidad de estas fotos y además ofrece en castellano muchas de las cartas que envió a sus modelos y musas. "El hombre que amaba a las niñas. Correspondencia y retratos". Incluye una verdadera joya histórica en la que Carroll le pide a una ya crecidita Alice Liddell que le preste el manuscrito original de "Alice´s Adventures Under Ground" para publicarlo tal cual. La condición que puso Alice fue que solo el propio escritor manipulara el libro para su copia, impresión y difusión en fácsimil, dado que era extremadamente valioso para ella -no es para menos- y el autor cumplió. Parece ser que mientras preparaban las fotos de cada hoja para las galeradas, Carroll era la mano que pasaba las páginas con el extremo cuidado que merece tal reliquia. Nunca dejó solo el incunable, y desde luego si yo fuera extremadamente millonario y pudiera comprar una copia en una de esas subastas de rarezas literarias que tanto nos ponen los dientes largos, tampoco dejaría este libro ni a sol ni a sombra.