Hoy, 20 de abril de 2012, justo cien años después de su fallecimiento, me gustaría dejar al legendario vampiro de lado -del cual, si pulsáis en la etiqueta DRACULISMOS de este blog, encontraréis muchas cositas, y hasta un Dossier temático-, para hablar de una o dos obras de Stoker que nada tienen que ver con el conde transilvano. Como decíamos ninguna llega a la altura de su novelón vampírico. Y es que dedicar tu vida al trabajo de manager del actor más famoso de Londres -Henry Irving- y atender durante veinticuatro horas las responsabilidades que le cayeron encima cuando se convirtió en el director del teatro Lyceum, fueron dos grandes handicaps para la trayectoria que acabó cristalizando para la posteridad: Una novela inmensa, legendaria y que nunca pierde fuerza ni actualidad. Otras dos o tres novelas menores -alguna de ellas, como "La Dama Del Sudario", infumable-, un ensayo muy apreciable, "Famosos Impostores", sobre célebres tramposos y estafadores de la historia; así como el corpus que hoy vamos a tratar en esta santa casa de lo vulgar: La casi póstuma y divertidísima novela "La Guarida del Gusano Blanco" y dos o tres relatos cortos absolutamente soberbios.
El hecho de que "La Guarida del Gusano Blanco" me parezca una entretenida y muy meritoria obra me pone en conflicto con gran parte del "establishment" literario. Casi todo el mundo opina que esta última novela de Stoker es un delirio sin pies ni cabeza, aburrido, torpe y casi una "chochez" en toda regla. Una leyenda literaria jura y perjura que el autor se encontraba enfermo de la sífilis que le acabaría matando y que para atenuar los dolores se metía entre pecho y espalda unas copiosas raciones de morfina. Ello provocaría un permanente estado de sopor drogadicto que, en teoría y siempre según los rumores,
le llevaron a escribir "La Guarida..." afectado por un contundente efecto lisérgico; y por supuesto ese estado le induciría a subir el nivel de psicodélia, locura y tramas desopilantes que parecen florecer en cada página. Para un trasfondo más atractivo, añadamos que Stoker estaba a un año de su muerte y ya debía ser consciente que jamás iba a sacar un penique de su producción literaria. Lo que en "Drácula" y "La Dama del Sudario" era documentación y cierto mimo a la hora de estructurar dichas obras, en "La Guarida del Gusano Blanco" se convirtió en un delicioso caos narrativo y una atractiva dejadez que casi podrían haber sido esgrimidas por Bukowski, en el caso de que éste hubiera nacido en el siglo XIX y se hubiera dedicado al gótico.
Y todo eso a pesar de que, en esencia, la historia no se aleja mucho de "Drácula" en su estructura y temática. Tenemos al personaje protagonista, que es un heredero australiano que recibe la inesperada sorpresa de la hacienda que un pariente que desconocía quiere compartir con él en la campiña inglesa. Una mansión con molestos vecinos, claro está. Otro heredero de la zona parece que está haciendo unos curiosos experimentos con el hipnotismo y con unas extrañas máquinas de electrodos muy "steampunk" -además de un halcón gigante para espantar a las palomas que atacan su hacienda, de forma enfermiza- y para colmo de males, una lady de la zona, con el sugerente nombre de Arabella, parece disfrutar cazando hombres para conseguir fortunas -como "La Mandrágora" de Ewers-, además de tener la escolta en su lóbrego castillo de unas curiosas y enormes serpientes negras. Respecto a los rumores sobre un
pozo en ese mismo castillo, en el que habita una gigantesca serpiente blanca durmiendo durante el día... ¿Sería posible que Lady Arabella fuera una versión humanoide de esa misma hambrienta serpiente?
Esto no es todo, aun tiene tiempo Stoker para introducir a un Van Helsing que investigue a la sospechosa Arabella, además de un sacrificable criado africano (¡Casi igual que en las películas comerciales de hoy en día!); También un par de ñoños amantes que exaltan su romanticismo de forma absolutamente casposa, y que si en su otra obra "La Joya de las Siete Estrellas" chirriaban como algo ridículo y muy pasado de moda, en esta "Guarida..." brillan como puro "camp" antes de existir el "camp", ¡Ah! Y los desvaríos "byronianos" mezclados con el cientificismo loco del señor obsesionado con las palomas, al cual, por absurdo, le acabamos cogiendo una gran estima; Y ya, para acabar de arreglarlo, una serie de imágenes fetichistas y sexuales -pozos sin fondo, "vaginas dentatas" personificadas, fálicos animales de compañía y un géiser blanco que emerge durante una tormenta eléctrica- que debieron hacer pensar a más de uno que lo leyera en su época que Stoker
estaba ya completamente desahuciado y al borde del delirio. ¡Y tenían razón! Racismo, machismo y otras patochadas. Todo lo que haría que el "Pulp" fuera algo grande una década después.
La extrañeza y lo grotesco se pasean a sus anchas por una historia que no da tregua en su carácter único, y que consigue llevar lo abstracto, lo surrealista y lo gloriosamente ridículo a un entorno gótico -ese mismo al que el propio Stoker había dado carta de modernidad unos cuantos años antes- para demolerlo hasta sus cimientos y crear lo que es, para mi, la primera película de serie B novelada de la historia.
Si alguien piensa que estoy haciendo algún tipo de reseña condescendiente o irónica, borrad esa idea: ¡Me encanta esta novela! Llamadme adicto a los "guilty pleasures" si queréis, pero defenderé a capa y espada y en cualquier entorno la calidad literaria de esta obra adelantada a su tiempo. Cualquier adicto a la novela de terror del XIX con alguna que otra desviación mental o ganas de experimentar no tiene más remedio que enamorarse de ella. Y eso es más de lo que se puede decir de muchos autores del cambio de siglo.
Y como suele suceder en estos casos -concretamente en mi blog- se me ha hecho demasiado tarde hablando de mis filias, así que prometo continuar hablando de Stoker y su labor como cuentista la semana que viene. Al menos, eso sí, hemos llegado en pleno centenario de tan magna y estupenda persona. Y recordad, ¡Hay mucho más allá de Transilvania y de colmillos ensangrentados si se sabe buscar!
















































