domingo, 25 de mayo de 2014

"LONDON AFTER MIDNIGHT" (Lost And Never Found)



ARCHIVOS EXPIATORIOS: Gracias a una recomendación en el grupo Barsoom, me encuentro leyendo la novela “Londres después de Medianoche” del mexicano Augusto Cruz. La trama lleva a un agente de Hoover retirado a buscar por toda la geografía americana una copia de “London After Midnight”, el film mudo perdido más buscado de la historia, protagonizado por el excelso Lon Chaney y dirigido por el poeta del horror, Tod Browning. La novela esta muy bien –acaba de editarla Seix Barral en nuestro país- y para celebrarlo recupero un viejo “post” sobre este film maldito. Ah, y a no perderse el nuevo número de "2.000 maniacos", que lleva un ensayo de El Abuelito sobre Browning.

Nos encontramos ante el santo grial de las películas mudas perdidas. Ahora que hace unos meses surgieron unos curiosos rumores sobre la aparición de la mítica "London After Midnight" en algún ignoto rincón del sur de America -sin pruebas, como de costumbre-, es bueno recordar algunos de los factores conocidos e historias bizarras sobre esta deseada cinta. Nada menos que una intriga detectivesca con toques de horror dirigida por los dos máximos impulsores del género de terror cinematográfico: Lon Chaney, uno de los mejores actores de la historia del cine y Tod Browning, el director de fenómenos siniestros y atmósferas enrarecidas.
 
Browning dándole lumbre al candil de Chaney, con Edna Tichenor mirando raro.
El título original era "The Hypnotist", y así se ve en algunos carteles de avance. La historia nos presentaba al inspector Edward Burke (Chaney), el cual elabora una complicada pantomima en una mansión aristocrática para desenmascarar al asesino de un rico hacendado. Se disfraza de vampiro y aprovechándose del miedo y la superstición, desenmascara al asesino mediante hipnosis. Se supone que bajo los efectos de la misma, el culpable reconstruirá lo que hizo el día del crimen y se desvelará a si mismo. El detalle del disfraz no lo descubrimos hasta el final, porque durante toda la película suponemos que el vampiro (y su supuesta hija, la cadavérica Luna) son reales. Al final, capturado el asesino, se nos desvela toda la tramoya teatral que ha conseguido engañar al culpable.


Es posible que los toques vampíricos incluidos en la historia, se debieran al reciente éxito en Broadway de la versión teatral de "Drácula", y resulta curioso descubrir hoy en día, que esta fue tan solo la segunda película de la historia en incluir el vampirismo como parte principal de la trama -siendo la primera, obviamente, la famosísima "Nosferatu"-. La popularidad de la cinta fue también notoria, y se dice que fue exhibida numerosas veces ese año, aunque los críticos no fueron unánimes en los parabienes, pues algunos comentaron que a pesar de un arranque prometedor la película se desinflaba en su tramo final. Y eso a pesar de destacar la magnífica interpretación de Chaney, cuyo papel "vampírico" añadía un toque bastante siniestro a lo que en un principio era un enredo de intriga sin demasiadas pretensiones. Otra de las curiosidades de la proyección de este film, es el hecho de que posiblemente fue una de las primeras películas (si no la primera) en ir acompañada por una banda sonora grabada en disco, en lugar del habitual acompañamiento musical. Fue estrenada el mismo año que "El Cantor de Jazz", primera película sonora, por lo que los estudios comenzaban a probar otras vías sonoras para hacer más atractivas sus producciones.

¿Por qué no podemos disfrutar hoy en día de este filme? Habría que echarle la culpa a la precaria calidad del celuloide primitivo y a una mala organización de los almacenes en los que los estudios archivaban su material. Hay incontables películas perdidas, pero esta es especialmente deseada por ser una colaboración inédita entre dos maestros como Chaney y Browning (autores de ocho obras maestras tenebrosas entre 1925 y 1928). La productora no conservaba el negativo de rodaje. Según parece el último registro fiable de su existencia consta en un inventario de la Metro Goldwyn Meyer de 1965, donde se informa de que se encuentra una copia en el almacen número siete de esos estudios. Por desgracia, dicho almacén ardió en 1967, perdiéndose el rastro de la única copia que quedaba.

 
Por supuesto el status de esta película perdida es de completa leyenda. El coleccionista de memorabilia fantástica Forrest J. Ackerman fue uno de los pocos privilegiados que pudieron verla de jóvenes y aseguró que era una obra maestra. Se dice que Chaney deformó sus ojos con alambres para tener el aspecto del vampiro (por cierto homenajeado por Tim Burton en el Pingüino de su "Batman Vuelve"). Por lo visto el personaje de Chaney provocó un asesinato real. Un loco llamado Robert Williams se sintió poseído por el vampiro de "London After Midnight" y mató a una criada irlandesa. Según comentó en el juicio Chaney se le apareció allí en la escena del crimen, riendo en una esquina e incitándole a que la apuñalara con una navaja. Hubo relatos en los años setenta de que copias de un video pirata de la película circulaban por algunos círculos. Y por supuesto se sigue rumoreando hoy en día que algunos coleccionistas privilegiados tienen copias en su poder y nunca las entregarán para no perder una rareza tan buscada.

En fin, actualmente solo nos queda una reconstrucción a base de fotografías del film editada en DVD en América y comentada por el historiador Rick Schmidlin. Aquí la tenéis. Pero al final, la mejor opción para hacernos una idea de como era esta película es visionar "La Marca del Vampiro", su remake, también dirigido por Browning y con protagonismo de Bela Lugosi, que muchos de los que vieron la obra perdida, aseguran que la supera. 


3 comentarios:

miquel zueras dijo...

Una buena novela, habría dibujado gratis la portada y además con mucho gusto... Está basada en un suceso verídico, Ackerman publicó en su revista Famous Monsters que ofrecería una recompensa a quien le trajera algún fragmento de esa película que se perdió en un incendio. Creo que la siguiente película que Chaney rodaría era el "Drácula" de Tod Browning que finalmente interpretó Lugosi. El año pasado expiraban los derechos de "London..." y algunos esperaban que entonces la película saliera a la luz pero no, ningún coleccionista guardaba una copia.
Saludos. Borgo.

Belknap dijo...

Mr. Wolfville, ojala algun dia aparezca una copia. Saludos.

Al rico libro dijo...

La novela pinta bien, y qué pena de película perdida.