jueves, 2 de mayo de 2013

“AFINIDAD” De Sarah Waters


Admito que afronto la escritura de esta supuesta reseña con un cierto sentimiento de culpa. Sarah Waters, escritora británica que comenzó a hacerse famosa a finales de la década de los noventa y que lleva publicadas cinco documentadísimas novelas sobre la época victoriana y primeros del siglo XX, posee una particularidad que ningún otro escritor ha logrado de momento: Conseguir que intente leerme al menos tres de sus novelas sin poder terminar ninguna. Y lo digo reconociendo que esta mujer sin duda escribe bien, que sus descripciones ambientales tienen mucho trabajo y que sus temas probablemente son más “profundos” de lo que me parece a primera vista… pero sus libros me resultan aburridísimos. Y no porque sean especialmente tediosos “per se”, sino porque me parecen un simple “revival” de mil cosas que ya me he leído antes.

El caso es que un amigo mio está haciendo un máster sobre literatura en el que uno de los temas estrella es el, así llamado, “Neovictorianismo”, en el que están estudiando a escritoras que escriben novelas ambientadas en el XIX pero filtradas a través de un tapiz moderno y transgresor para con la literatura del periodo. Aparte de a Sarah Waters también le están hincando el diente a A.S. Byatt de la que disfruté sus “Ángeles e Insectos” y estoy pendiente de leer su “Posesión”, pero el caso es que ya que intenté leer sin éxito a la Waters via “Falsa Identidad” o la más reciente “El Ocupante” y aprovechando que mi colega, fan del cine y del completismo, se ha hecho con una adaptación de la BBC de “Affinity” (1999), el otro día decidimos videarla juntos. Y la vimos por dos razones de peso. La primera, para poder al fin ver una historia de Sarah Waters completa dado mi incapacidad para terminar de leer ninguno de sus tochos victorianos –de ahí el sentimiento de culpa del que os hablaba al principio del texto, porque voy a reseñar una adaptación televisiva, que no el libro, a pesar de que según me dice mi amigo es bastante fiel- y, la segunda razón de peso para verla… es que no funcionó el dvd de “Black Dinamite”, parodia petarda de la “blacksplotation” que era lo que en realidad queríamos ver. Lo dicho, Mea Culpa.


Asi pues “Affinity” cuenta las aventuras de una “visitadora” de la mítica prisión de Millbank, concretamente el ala de mujeres peligrosas, y allí se encontrará con una “rea” médium acusada de asesinato. Ambas mujeres de tan distinta extracción social acabarán llevándose más que bien y dando lugar a un romance con complicaciones, las cuales incluyen un plan de fuga, un pretendiente mete-mano, espiritismo “lúbrico”, una herencia millonaria y por supuesto la sociedad, que se pone nerviosa ante tanta intolerabilidad. Todo ello con un tono negro, deprimente y de bastante poco aire en general, acorde con la época y la situación femenina por aquellos entonces. Lo único que voy a destacar es la visión del espiritismo como una cueva de embaucadores con tendencias violadoras. En efecto la faceta del espiritualismo como sesiones en las que se mezclaban tanto la invocación a los muertos como las “metidas de mano” y la guarrería en general es algo que no ha sido lo suficientemente explotado en ficción. 

¿El resto? Clichés, clichés y más clichés. Una mujer sufridora en el siglo decimonónico, chantajes y tejemanejes para embaucar, un petimetre barbado que quiere sacar a la protagonista de su lesbianismo a base de “yo te voy a hacer mujer”, la sombra suicida de un padre sobre una hija traumatizada, el clásico ambiente en las prisiones femeninas –sin faltar, por supuesto, la perrísima jefa en el cargo y un ejército de celadoras corrupias-, herencias, misterios hereditarios, amores imposibles, tragedia… vamos a dejar las cosas claras: ¿Qué tiene de nuevo el lesbianismo en el XIX como factor semi-renovador de estas historias si luego las tramas son exactamente iguales? ¿Tanto nos escandalizamos hoy en día con el amor “chica-chica” que simplemente añadiéndolo a la misma historia de toda la vida ya conseguimos una obra original, renovadora o transgresiva? Sí, dos mujeres enamoradas y que, en algún momento, hasta se dan un beso… ¿Y qué narices importa si después resulta que la historia ya la contaron mucho mejor Dickens, Trollope, James, Wharton o Collins? ¿De verdad una universidad seria considera que aquí hay materia de estudio para un máster?

En fin… espiritismo, cárceles inhumanas, los señores con bigote salvaguardando las convenciones sociales, amores desesperados, asuntos monetarios y familiares, levitas, vestidos de encaje… Seguiré apreciando que gente que no se ha leído en su vida una novela del XIX alucine en colores con la señora Waters –quizás incluso queda algún inocente que le parezca lo más eso de meter “love of lesbian” en una obra de época-, pero con respecto a la obra en sí, me resulta sumamente innecesaria además de plomiza. Para leer una obra escrita en plan "periodo victoriano", la verdad es que prefiero las que están escritas por gente que de verdad vivió ese periodo. Esto de hacer "pastiches" pero en serio y para colmo hacernoslos pasar por algo innovador... será que me estoy haciendo mayor, pero lo siento, a mi no me la cuelan.

9 comentarios:

El infierno de Barbusse dijo...

No podría estar más de acuerdo. Cada época tiene su manera de ver el mundo. Es como si hoy algún compositor quisiera componer al estilo de Bach -cosa que es del todo improbable, si tenemos en cuenta que es Dios de la música-, o, al menos, al estilo barroco. Sería un anacronismo absurdo, además de innecesario, porque para eso ya tenemos a Bach, o Corelli, o Telemann o Vivaldi.

Lo que ocurre, amigo Wolfville, es que mucha gente le encanta la fotocipia, en lugar del original, por ignorancia sobre todo, pero tambien por no sé qué prejuicios de que los nombres de escritores clásicos son aburridos o pasados de moda. En fin, esto e lo que bay.

Un saludo.

Alberto López Aroca dijo...

Sobre lo que se ha dicho aquí acerca de Bach:

http://en.wikipedia.org/wiki/P._D._Q._Bach

Nit dijo...

Yo lo he intentado con Waters... pero no puedo, supongo que los "pseudos" me pueden, lesbanismo o no de por medio. Posesión de Byatt me gustó, sobre todo pq lo mezcla con la actualidad y lo convierte en un thriller literario, un poco como si jugara con nuestras obcecaciones literarias, y reírse de uno mismo siempre es sano XD

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Oscar dijo...

¿Tres veces lo has intentado?. Machoteeee.
Yo solo una ("The nightwatch") y no soporte más allá de la página 40 (y eso que tengo una norma de leer hasta la 50 mínimo antes de desechar una novela). Me pareció simplemente mala. Hasta el careto de esta individua es raro (perdón, pero no me pude contener).
Saludos.

miquel zueras dijo...

Yo en cambio he intentado leer siete veces "Dune" sin conseguirlo. Pueden ser muchos los motivos de que un libro no "te atrapa", cuando eso me ocurre lo aparco sin complejos pues hay mucho que leer.
Saludos. Borgo.

Al rico libro dijo...

Personalmente, Ángeles e insectos me pareció un coñazo.

Gabriel S. dijo...

Lástima. Hermosa novela "El Ocupante".

Al rico libro dijo...

Por cierto, hemos leído El ocupante y nos ha encantado, aunque Affinity no nos llama.