domingo, 24 de junio de 2012

MISCELÁNEA MÓRBIDA: Secretos Literarios, “Mooreadas” en Londres, precocidades mórbidas y Pynchon digital.

-Acaba de salir a la venta “Vidas Secretas de Grandes Escritores” de Robert Schnakenberg, la versión literaria de su otro hit “Vidas Secretas de Grandes Directores de Cine” y que me hizo pasar unos buenísimos ratos cuando lo leí el año pasado. Ahora, vía la editorial Océano, por fin puedo disfrutar de esta obra imprescindible en la que no faltan los atracones gastronómicos de Balzac, el lesbianismo cursi de Gertrude Stain o la afición al frasco de míticos borrachos como Poe o Jack London. Lo que me ha dejado de piedra han sido datos como el antisemitismo de H.G. Wells –tan defensor de las causas perdidas él- o los colocones de opio que se cogía Loise May Alcott, la cual por cierto prefería escribir sobre prostitutas o drogadictas antes que sobre niñas. Esas que la hicieron famosa.
Por cierto que cada capítulo comienza con una cita famosa del escritor en cuestión, y la que abre el apartado dedicado a James Joyce es la siguiente:
“Solo exijo a mis lectores que dediquen su vida a leer mi obra”
Pues estaríamos apañados.
-Un secreto que no viene en este libro y que acabo de leer –en los comentarios del blog “Diawhee” de Cesar Martin- es la afición de Gunter Grass al mismísimo… “Made In Japan” de Deep Purple.
Gunter en su etapa Hard Rock
El que muchos consideran el mejor disco de rock en directo de la historia –Yo soy uno de esos muchos, por cierto-, parece ser que constituía la banda sonora del autor de “El Tambor de Hojalata” para sus arrebatos artísticos. ¡Pero no los literarios! Os copio y pego el fragmento porque no tiene desperdicio:
E“En un episodio de su libro “Mi Siglo” hace referencia al álbum contando con todo lujo de detalles como se dedicaba a hacer estatuas griegas con puré de patata mientras sonaba “Made In Japan” de fondo. Decía que eso le inspiraba muchísimo a la hora buscar los rostros adecuados de los sensuales Príapos de puré de patatas.”
Nada mejor que crear conjuntos escultóricos bajo el influjo de los guitarrazos de Ritchie Blackmore o los espectaculares solos de batería de Ian Paice. Escuchad este fragmento y decidme si no os dan ganas de dedicaros al “patatismo” griego ipso facto:

          -Aquellos que hayáis leído “Mientras Escribo” de Stephen King –ensayo obligatorio para escritores y lectores, os guste el señor King o no- recordaréis que el autor hace referencia en la parte autobiográfica del libro a como le rechazaron cientos de relatos y manuscritos desde que empezó a mandarlos ¡¡Cuando era niño!! El otro día apareció en Facebook una de las cartas que el propio King envió junto con una de sus muestras de precocidad escritora nada menos que a los catorce años:

           Nótese que el propio chavalín ya decía que el cuento que estaba enviando encajaría en la sección “Obituary” de la revista. Sin duda la parte de la misma dedicada al terror en prosa. Y también que llevaba ya dos años enviando manuscritos a las revistas, aunque aún le quedaban un par de décadas para alcanzar el éxito, claro. En estos momentos lo único que estaba a punto de conseguir es la aparición de su vello facial.
-Y como cada vez que pronuncio la palabra vello facial en esta sección, el señor Moore ha sido invocado. El gran Alan presentó (y firmó) el pasado viernes la tercera y última entrega del tercer –valga la redundancia- volumen de la “League of Extraordinary Gentleman”-.
Alan Moore firmando en la tienda Gosh y mesándose la barba de la que extrae sus ideas
Esta nueva entrega está ambientada en la época actual y por supuesto aparecen personajes de la cultura popular actual, aunque los victorianos Mina Murray y Alan Quatermain siguen siendo los protagonistas. Precisamente Moore también presentaba la edición –por fin- en U.K. del “Black Dossier”, tomo intermedio de la liga y aun inédito en España. El segundo número de nuestra revista gratuita “Embryo” , dedicada al señor Moore –cuya página está enlazada también en la columna de al lado- aparecerá a mediados de julio y en ella hablaremos largo y tendido sobre este evento.
-Para terminar, el recluso y pantagruélico autor Thomas Pynchon –que por supuesto también tiene su capítulo en el libro que comenté al principio- acaba de ver toda su obra pasada a formato e-book. La noticia no tendría demasiada trascendencia si no fuera porque viene acompañada de este video-trailer tan cuco:

5 comentarios:

Roy Bean dijo...

Lo de Grass y Pink Floyd, curiosa asociación. Parece interesante, yo no he leído el otro, el de los directores de cine, pero ahora al leerte me han entrado unas terribles ganas de echármelo a los ojos.

Saludos
Roy

Nit dijo...

todo Pynchon en ebooK... ¡TODO PYNCHON! XD así, en uno de esos prontos bibliófilos, además de tener la obra en papel (la estoy comprando poco a poco) podre tener los ebooks! (mmm, no parezco muy cuerda, verdad?)

Las anécdotas son geniales, por cierto, no sabía la de Louise May Alcott. Y, of course, Joyce... me entusiasma el ego de este hombre.

Sidhe dijo...

Pues si que es una buena recomendación Mientras escribo con aquellos pasajes de angustia sin saber que sería de su vida en la dichosa roulotte (para luego acabar asqueado de hotel en hotel...menuda paradoja). Buscaré vidas secretas de grandes escritores para echar un vistazo (el de cine si has leído alguna que otra biografía te sabe a poco).

Saludos!!

El Abuelito dijo...

Mil diablos... ¿hasta dónde puede llegar el engreimiento como actitud, principio y meta de toda una vida...? Este señor Joyce, lo que hubiese disfrutado viendo cuántos sacrifican su tiempo empapusándose su espectaculat tostón, por aquello del qué dirán literario... qué sujeto tan antipático!!

miquel zueras dijo...

Pues lo siento, Sr.Joyce pero no he podido pasar de la página 50 de su Ulises. Eso sí, cada 16 de junio celebro el Bloom´s Day desayunando empanada de riñones con cerveza negra. Saludos. Borgo.