viernes, 24 de octubre de 2014

“MONSTERMEN And Other Scary Stories” De Gary Gianni



De las páginas de “Hellboy” y apareciendo a modo de complemento, al fin son recopiladas en un tomo las historias cortas de “Monstermen”, escritas y dibujadas por el soberbio Gary Gianni. El artista americano, que se está labrando una carrera impresionante basada en ilustrar cómics y portadas de las grandes luminarias del “pulp” y el tebeo clásico,  (El Príncipe Valiente”, Julio Verne, Robert E. Howard) se lanza de lleno a la creación con un extrañísimo cómic que aúna rollo “weird”, detectives sobrenaturales, fantasmas vengativos, monstruos marinos, metaficción, referencias cinematográficas, ocultistas… y todo ello en un bellísimo cóctel en blanco y negro que apabulla en su siniestro detallismo. Un libro excelente del que modestamente reivindicamos aquí su pronta publicación en castellano, y que además cuenta con unos extras de aúpa. Pero no nos adelantemos.

En esencia, “Monstermen and Other Scary Stories” cuenta las extrañas aventuras de el miembro más honorable de los Corpus Monstrum, el misterioso Benedict. Este investigador de lo oculto de nombre tan shakespiriano (habrá más de una referencia al bardo en las historias) no solo es un “cazafantasmas” de los de toda la vida, con su caserón base de operaciones, biblioteca de incunables, poderes mentales y habilidad para la acción, sino que además es él mismo una anomalía bizarra que nunca llega a ser explicada. 



Su uniforme consiste en un elegante smoking y un yelmo medieval que jamás se quita, y su constante referencia a eventos pasados –aquel demonio que exorcizó en Viena, aquella casa de fantasmas que limpió en Francia-, dan a entender que nuestro protagonista es un ente inmortal con un rico pasado de lucha contra las fuerzas del averno. Todos los cuentos fluctúan entre el terror clásico y el surrealismo desatado, con casas encantadas, monstruos marinos a lo Lovecraft (ahí es nada la aparición de un Davy Jones mucho más digno que el de las patochadas de “Piratas del Caribe”), una interesante explicación para el origen del Yeti, cowboys zombies y una calavera con bigote que atrae todo tipo de mala suerte a su poseedor. Como veis, la mezcla de tradiciones de la literatura de terror y el “weird” más desatado son la norma de una serie de historias que nunca aburren, porque además están casi tan llenas de peleas como las de su colega de colección, “Hellboy”.

Si algo hay que destacar del arte de Gianni, además del uso de unas tintas y unos claroscuros espectaculares –que entroncan con la tradición de Bernie Wrighson, o incluso de “E.C. Cómics”-, es la maravillosa experimentación formal de sus páginas. En la genial tradición que Will Eisner llevara a lo más alto, las páginas de “Monstermen” muchas veces se retuercen, se metamorfosean según las exigencias de lo que cuenta la historia o directamente las viñetas se transforman en símbolo narrativo de lo que esta ocurriendo. El dominio del movimiento y la acción –especialmente meritorios en un dibujante sobre todo conocido por sus estáticas portadas-, es ejemplar, consiguiendo meterte de cabeza en la marabunta de calaveras, espectros y criaturas satánicas que te esperan a la vuelta de cada página. Puedes sentir el crujido de cada hoja del bosque siniestro que nos lleva a visitar, o vibrar ante los escalones de ese caserón que no sabemos donde nos conduce. Para una sensibilidad criada en los monstruos clásicos, pero “contaminada” por una narrativa más surrealista o “kafkiana”, las historias que incluye este “Monstermen” son obligatorias. Ahí es nada abrir fuego con un cuento largo en el que un director de cine de terror busca a su estrella desaparecida, en cuyo ultimo metraje rodado aparece una misteriosa presencia fantasmal en uno de los planos, que no forma parte de los efectos especiales del film. Chilling!


El libro cuenta con un breve y estupendo prólogo del gran Michael Chabon, y además se complementa con unos jugosos extras. Como hay que ser coherentes y justos con las influencias, Gianni incluye en el volumen cinco soberbios cuentos fundamentales del género a los cuales añade sus propias ilustraciones. Incontestable la inclusión del “Corazón del Viejo Gardfield” de Robert Howard, o los relatos de William Hodgson, que incluye -¡como no!-, una aventura de su propio detective sobrenatural, Carnacki. En definitiva, una lectura tan divertida, añeja y a la vez moderna, sugerente y a la vez descharrante como nos sugiere esta portada, tan "vintage":

3 comentarios:

Belknap dijo...

Mr. Wolfville, cuando este a mi alcance no me lo perdere, aqui hay diversion de la mejor. Cordiales saludos.

miquel zueras dijo...

Me encanta esa portada de "The Skull and the Snowman". Literatura pulp muy bien ilustrada. ¿Es de la editorial Black Horse?
Saludos! Borgo.

WOLFVILLE dijo...


Sí, es Dark Horse, amigo Zueras (no negra, oscura :), y es normal siendo también la casa de su colega de profesión, Hellboy.