sábado, 12 de enero de 2013

"LA MALDICIÓN DE ROOKFORD" De Nick Murphy

En el campo del terror sobrenatural más clásico hemos vivido un renacimiento reciente, que cubre una necesidad bastante añorada por los verdaderos aficionados a las buenas historias de fantasmas. El problema viene cuando en realidad no se cubre esa pulsión, por muchas buenas intenciones que tenga el proyecto de partida. La casi siempre interesante BBC produce para el cine “La Maldición de Rookford”, una entretenida historia de apariciones espectrales ambientada a primeros del siglo XX en la campiña inglesa, concretamente en un internado para niños. Un par de extrañas muertes y los rumores sobre la aparición de un infante muerto hace años, llevará a uno de los profesores a requerir la ayuda de una famosa investigadora de lo desconocido, experta en destapar fraudes paranormales, falsas sesiones de espiritismo y demás supercherías relacionadas con los muertos. Hay susurros, inquietantes presencias acechando a las espaldas de los protagonistas y una atmósfera manierista llena de matices. Todo interesantísmo, todo muy bonito. Pero poco más. Algo empieza a ir mal casi enseguida, y no solo por la amenaza fantasmagórica...
El problema de “La Maldición de Rookford” no es desde luego su tempo durante todo el metraje, las interpretaciones de los actores, ni desde luego su diseño formal (vestuario, dirección artística decorados), pues todos esos elementos están a un nivel muy decente tirando a alto. A pesar de algún momento de flaqueza en el ritmo, el film se pasa en un suspiro y consigue mantener cierto interés incluso en los momentos más previsibles, gracias a reflejar un contexto histórico fidedigno realmente propicio para estas historias de fantasmas de salón. Pero es eso precisamente lo que acaba decantando la balanza a favor del no y deja un sabor agridulce al término del metraje. El film, dirigido con pericia pero sin demasiada personalidad por el televisivo Nick Murphy, plantea una fascinante reflexión sobre la paranoia ocultista –y concretamente espiritista-, que asoló a las islas británicas en un periodo tan sensible como el de entreguerras. Por desgracia un planteamiento tan sugerente, implícito en pinzeladas desperdigadas sin ton ni son por todo el metraje -el pasado bélico del personaje interpretado por Dominic West, la vergüenza psicótica del jardinero por no haber ido a la guerra, el deseo de los cientos de almas que buscaron en el espiritualismo una esperanza de volver a comunicarse con sus seres queridos del más alla-, todo ello no son más que aleatorios elementos de un marco que prefiere enfocar una tópica trama de espectro trágico víctima de un trauma en vida. Y por supuesto la sorpresa final que une el destino de la protagonista a la amenaza oculta de la casa (caserón en este film), en la peor tradición de bodrios como “La Morada” o “El Orfanato”.
Asi que al final ni la trama de misterio es tan importante, además de ser adivinable sin demasiado esfuerzo, ni los detalles de verdadera enjundia logran sobreponerse a una historia excesivamente deudora de ciertos clichés y “sustos” más propios del terror moderno que del clásico que se supone quiere reivindicar. Por supuesto que, en ese ámbito, la comparación con el petardeo histriónico de algunas escenas de la reciente “La Mujer de Negro” hace que “La Maldición de Rookford” suba muchos enteros. Ojala todas las películas de espectros actuales se dedicaran a construir una tensión creciente tan clásica como en este film. En ese punto debemos reivindicar hallazgos tan estimulantes como el de la casa de muñecas cuyos inquilinos de trapo cambian de posición (y aumentan en número) de forma sutil. Pero a pesar de su clasicismo e interés, no se puede evitar pensar que con tales mimbres –unidos a una cierta reflexión filosófica sobre el mundo de los muertos-, podríamos haber estado ante una de las películas espectrales más interesantes del yermo panorama actual. Y que, por desgracia, se queda a medio gas, en una tierra de nadie tan vaporosa y sin alma como los personajes que se pasean por ella.

8 comentarios:

Oscar dijo...

Yo vi la peli en ingles cuando se estrenó y desde luego no habría sido capaz del pedazo de análisis que tu has hecho de ella. Soy completamente obtuso al arte cinematográfico.
Mi impresión se parece mucho a la tuya. La película tiene la maravillosa ambientación habitual de la BBC. Los actores están de correctos en adelante. Alguno bastante bien, la película es amena, pero al final chirría. Tanto que no es una película que me apetezca especialmente ver una segunda vez. Hace meses que la vi y el recuerdo no es todo lo claro que debiera, pero el final no me gustó, no me pareció encajar bien y la historia del niño habría merecido un pulido.
Aun así recomendable para un buen rato (tarde noche de sábado en día lluvioso, con luces apagadas)

Ricardo Signes dijo...

Por lo general soy reacio a este tipo de películas, que no me dan ni frío ni calor, pero ustedes son tan persuasivos, que le concederé una tarde de domingo, a ser posible lluviosa.

Belknap dijo...

Mr. Wolfville, sin duda, por lo leido, un film que sirve para pasar el domingo, la tendre en cuenta, un saludo.

Roy Bean dijo...

Una pregunta, esto se encuentra por el "eter" ejem, pregunto, me gustaría echarle un vistazo. Ni idea tenía de la película oiga.

Saludos
Roy

WOLFVILLE dijo...


Por lo poco que he podido chequear respondiendo a su pregunta, señor Bean, no solo esta flotando en el "eter" sino que además no es muy dificil invocarla en cualquier sesión espiritista ;)

Al rico libro dijo...

La mujer de negro estuvo muy bien...

fus dijo...

La tendrè en cuenta para verla una tarde de domingo lluvioso. Muchas gracias por tus explicaciones.

un abrazo

fus

Al rico libro dijo...

Y esta también nos la apuntamos, aunque nos va a resultar raro ver a Dominic West hablando con su acento normal, que solo le hemos visto en The Wire (serie que, si no habéis visto, tenéis que ver YA).