jueves, 26 de abril de 2012

CENTENARIO STOKER II: "Jueces, Invitados y Ratas"

Portada de la Primera Edición (1914)
Culminamos la celebración del centenario de la muerte de Bram Stoker haciendo precisamente lo que no quería hacer: hablando de “Drácula”. Pero hay más asuntos a considerar…
Coincidiendo con el centenario “stokeriano”, Valdemar ha editado en su línea gótica la primera edición completa en castellano de “Dracula´s Guest And Other Weird Stories”, el primer libro que recopiló una buena muestra de la narrativa breve de Stoker. Se publicó en un turbulento momento para la historia, 1914, y de hecho apareció tan solo dos años después de la muerte de su autor. “El invitado de Drácula y otros relatos extraños y macabros” no es completa –muchos más relatos pueden encontrarse desperdigados en otras antologías igualmente recomendables-, pero desde luego incluye algunos de los mejores cuentos de Bram Stoker, el cual parecía crecerse en el formato breve. Sin distracciones burocráticas ni la necesidad de supeditarse a una larga y dispersa trama, el irlandés parece concentrarse en la esencia más pura de la narrativa para regalar dos o tres cuentos imprescindibles en cualquier antología de horror de calidad que se precie.
¿Y qué demonios es “El Invitado de Drácula”, primer cuento que encontramos en esta recopilación? Según Florence Stoker, viuda y prologuista del volumen, es un “out-take” o un extra de La Novela: “A la lista original de historias del libro, he añadido un episodio inédito de “Drácula”. En su momento fue eliminado debido a la longitud de la novela y puede ser de gran interés para los lectores del trabajo más famoso de mi marido”. Hasta aquí todo bien, y el supuesto fragmento es evocador y tiene un ritmo excelente pero… ¿Realmente formó parte de una primera versión de “Drácula”? Varios estudiosos lo han negado, y es justo reconocer que el cuento –que parece relatar un primer encontronazo de Jonathan Harker con lo sobrenatural, concretamente una vampira, en su viaje hacia el castillo del Conde-, se contradice en varios detalles con la novela, a pesar de compartir espíritus afines. En primer lugar es un relato en primera persona, eludiendo el carácter epistolar de “Drácula”. Además el supuesto Harker aquí no sabe alemán, aunque en la novela afirma que sus conocimientos del idioma le fueron útiles durante el viaje. Y cierto es que solo por un pequeño detalle final que no desvelaré, este cuento podría enlazarse con la novela vampírica por excelencia, porque el resto podría ser más que independiente. Y sin embargo, en su estancia en el castillo, Harker hace una más o menos clara referencia a su encontronazo con la vampira rubia; pero la duda nos asalta y hay diferentes versiones –y mucha polémica- para explicar estas incongruencias:
1)     “El Invitado de Drácula” forma parte de una primera versión no desarrollada de “Drácula”.
2)     “El Invitado de Drácula” fue escrito a la vez que su novela madre, pero no forma parte de ella más que como relato independiente enclavado en el mismo universo.
3)     “El Invitado de Drácula” es un cuento inédito de Stoker que no tiene nada que ver con “Drácula”, pero que al comprobarse el parecido algún avispado editor “maquilló” para hacerlo pasar por un ente relacionado con la novela.
4)     “El Invitado de Drácula” no tiene nada que ver ni con “Drácula”  ni con Bram Stoker, pero la negocianta que estaba hecha su mujer decidió incluir un relato escrito por algún “negro” de primeros de siglo con la intención de unir todavía más este lanzamiento con el, repetimos sus palabras, “… Más famoso trabajo de mi marido”.

Estas reflexiones a día de hoy son inútiles –aunque no tanto, porque me han permitido rellenar media entrada-, porque lo mejor es dejarse llevar por la magia de una pieza “vintage” relacionada de una forma u otra con una de las mejores novelas de la historia así que… ¡Maldita sea! Hay que disfrutarla como lo que es: un elegante remedo “stokeriano” de la soberbia “Carmilla” de Le Fanu, ambientado nada menos que en la “Walpurgis Nacht” y que incluye niebla, mausoleos, carruajes y un “cameo” de lujo. ¿Se puede pedir más? Sí, que por favor huyáis como de la peste de “Vampyros Lesbos”; Uno de los infumables bodrios rodados por Jesús Franco y en teoría inspirado en este cuento.
Pero en este libro aun hay mucha tela que cortar, porque incluye nada menos que “La Casa del Juez”. Estamos ante un cuento de fantasmas que tiene absolutamente todo lo que amamos del (sub)género y además esta escrito en un tono sepulcral y de “crescendo” dramático que deja al lector sin aliento. No es extraño encontrar a lo largo de la historia múltiples adaptaciones comiqueras de este relato soberbio, pues sin duda debió influir poderosamente en Bill Gaines y todos los cerebros pensantes de los tebeos de horror de los años 50. No faltan el estudiante que encuentra una lóbrega casa para descubrir que la tranquilidad que buscaba le esquiva, ni una extraña historia de locura y maldad infestando la mansión, ni ojos de rata, ni extraños ruidos por la noche, ni un final absolutamente… ¡Ah! La baba se me cae recordándolo, a pesar de hacer años y años que lo leí. Ya había ratas correteando por las paredes mucho antes de Lovecraft, y también un enfoque directo hasta los huesos, que hace que el lector se introduzca en la trama de la mano del personaje protagonista y viva todo lo que le ocurre. Cada ruido, cada susurro, cada imagen… en una palabra: ¡Sensacional! Y si aún nos queda cuerpo para más roedores malévolos de ojillos rojizos, nada mejor que sumergirse en “El Entierro de las Ratas”, otra obra de arte que nos lleva en un viaje infrahumano por las catacumbas más sórdidas de Paris. Y hablando de viajes… parece ser que Stoker escribió esta sinfonía de “gore”, malestar y terrores en pleno… ¡¡Viaje de novios!! ¿Pero este hombre se relajaba alguna vez?
Pero como otra vez me estoy extendiendo más de lo aconsejable, terminaré reivindicando “Los Duelistas”. No solo es otro cuento estupendo, sino que además es el relato más alejado del estilo Stoker que jamás escribiera Stoker. La historia entre bufa, grotesca y realmente desagradable de dos niños traviesos que son dos auténticos monstruos con cara de ángel y que irán paulatinamente desencadenando un caos de proporciones épicas en su propio entorno, para horror de familiares y diversión de ambos infantes. Ni atmósfera, ni personajes carismáticos, ni moral de ningún tipo. “Los Duelistas” es una auténtica gamberrada que no solo supone una gran patada en la noble conciencia victoriana, sino que es tan descacharrante y ácrata que no desentonaría en un libro de Chuck Pallaniuck. No forma parte de “El Invitado de Drácula…”, pero Valdemar lo ha incluido en su edición junto a otras tres piezas inéditas que habrá que investigar.

Sí, hay que investigar, porque como ya dijimos no solo de “Drácula” vive este hombre -además, para desgracia suya, ni siquiera de "Drácula" pudo vivir demasiado-, sino que éste posee talento y riqueza en más de dos y de tres piezas. Y sin más, en el cumpleaños de su fallecimiento, celebramos a un autor tan vivo y con tan perfecta salud como cuando caminaba sobre la tierra. Hadas, faunos, científicos locos, espectros, ratas y por supuesto sanguijuelas, hagan una reverencia ante el gran dramaturgo de lo turbio.
Autorretrato Del Propio Stoker

5 comentarios:

miquel zueras dijo...

Excelente entrada, Wolfville. "El invitado de Drácula" me pareció un capítulo bastante superfluo que no me extraña que el editor decidiera suprimir ¿o no fue así? Quién sabe.
"L acasa del juez" es un gran relato. Recuerdo una versión en cómic de "Vampus" dibujada por el gran Red Crandall. Saludos. Borgo.

Moniruki dijo...

Su muerte quedó eclipsada por el hundimiento del Titanic. 100 años después ocurre lo mismo. En fin... tu lo has recordado.

Moniruki dijo...

Su muerte quedó eclipsada por el hundimiento del Titanic. 100 años después ocurre lo mismo. En fin... tu lo has recordado.

WOLFVILLE dijo...

Gran verdad, gran verdad, señorita Moniruki.

Y en cuanto a Red Crandall... grande donde los haya.

Luis Miguez dijo...

Yo siempre he entendido que "El Invitado de Drácula" no forma parte exactamente de una primera versión poco desarrollada de "Drácula"... Sino que LO ES.

Y que luego el maestro vió que había más cera que la que ardía, y reconvirtió la idea de un cuento bizarro en una gran novela.

¿No se contempla esa hipótesis?