jueves, 8 de diciembre de 2011

ANGRIA Y GONDAL: El Imaginario de las Brontë

Anne, Charlotte, Branwell y Emily.

Ahora que se ha estrenado la enésima versión cinematográfica de “Jane Eyre” de Charlotte Brontë, dirigida por Cary Fukunawa (y una pérdida de tiempo en la que lo único que vale la pena es Michael Fassbender), se me viene mucho a la cabeza últimamente la deliciosa y enigmática conjunción de factores que hicieron que tres hermanas pobres, que languidecían viviendo en una casona en medio de los páramos de Yorkshire; y que se debatían entre los problemas derivados de su condición femenina –estamos a primeros del siglo XIX al fin y al cabo- y una trágica tendencia a la tuberculosis, pudieran entregar un corpus literario tan breve pero tan intenso e influyente. Clásico y a la vez moderno, lleno de matices y a años luz de muchas de las novelas que por entonces triunfaban. Como es casi reiterativo volver a glosar las bondades de “Cumbres Borrascosas”, “Agnes Grey” o la mencionada “Jane Eyre” –todas ellas de obligada lectura-, vamos a hacer un repaso por los cimientos que posteriormente darían vida a estas y otras obras. El complejo mundo interior de las hermanas Brontë comenzó a gestarse desde la adolescencia en una serie de escritos que son oro puro, un conjunto de poemas, relatos y textos históricos falsos sobre dos reinos imaginarios inventados por las tres hermanas y su hermano Branwell: Angria y Gondal. Un precoz y delicioso juego literario.

Es posible que el ambiente cultural en la casa de los Brontë, nada reacio a que las niñas hicieran sus pinitos lectores e incluso escritores desde temprana edad, influenciara la vocación creadora de las hermanas además de su inquieto carácter. No solo tenían a su disposición la biblioteca paterna sino que desde muy jóvenes comenzaron a leer los periódicos a los que sus progenitores estaban suscritos, a pesar de que en esta época no se pensaba que fuera una lectura propia para niños. Y mucho menos para niñas. Esto hizo que en los escritos de infancia de Charlotte que han sobrevivido, se encontraran referencias a la política de entonces y una forma de pensamiento independiente que acabaría contagiando a sus hermanas para toda la vida. Para evadirse un poco de las difíciles condiciones que sufrieron desde niñas, el grupo de cuatro hermanos comenzaron de forma temprana a escribir sobre un mundo de fantasía que tuvo un curioso origen: el dotar de vida a unos soldaditos de madera. Parece ser que las hermanas representaron al menos tres obras teatrales de cosecha propia inspiradas por aquellos soldados. En palabras de Charlotte:

“Papá le compró a Branwell algunos soldados de madera en Leeds; cuando llegó a casa era de noche y estábamos en la cama, así que la mañana siguiente entró Branwell por nuestra puerta con la caja de los soldados. Emily y yo saltamos de la cama, y yo elegí uno y exclamé: “¡Este es el Duque de Wellington! ¡Este será el Duque!” Después, Emily escogió otro y dijo que sería para ella; entonces Anne bajó y también eligió el suyo. El mío era el más bonito, el más alto y más perfecto en todos los sentidos. El de Emily era un tipo con la mirada muy seria y grave. El de Anne era una cosita muy alegre, igual que ella. Branwell escogió el suyo y lo llamó Bonaparte.”

Charlotte Brontë

La obra de teatro que se representó con los soldados ya cada uno en su papel –llamada “Young Men” en honor a la marca de los juguetes de madera- incluyó una colonia africana inexistente a la que pusieron de nombre Angria. Esta creación acabó dando mucho más juego del esperado cuando el grupo de jóvenes hermanos comenzó a desarrollar en una mayor extensión cada nimio aspecto que sirviera para caracterizar más al ficticio lugar. Primero se creó una especie de periódico en el que los hermanos comenzaron a hacer comentarios políticos, reseñas de libros que habían leído y completado con poemas e incluso historias folletinescas por entregas. En efecto, ¡Estamos hablando de todo un fanzine del siglo XIX! Y además escrito en páginas y más páginas de letra pequeña y abigarrada, que probablemente solo los cuatro hermanos conseguirían descifrar sin dificultad y que ellos mismos encuadernaban en hilo, fabricándose sus propias publicaciones "amateur".

Por supuesto en las historias y poemas se fue poco a poco creando la geografía, cultura y leyes del gobierno ficticio que había nacido en aquellas tardes de ocio familiar. Toda una sociedad completa aparecía dibujada junto a noticias de las acciones legislativas, militares y artísticas que fueran de notoriedad en la provincia de Angria. Uno de los personajes que siempre aparecía en las historias de Charlotte era el Duque de Zamorna, cuyo nombre era una modificación de nuestra Zamora española, que por cierto fue escenario de una de las victorias de Wellington –el cual ya vimos arriba que era una de las obsesiones de la hermana mayor-. Aunque al principio los cuatro niños trabajaron como un grupo en este proyecto, pronto Emily y Anne decidieron independizarse y ceder Angria a sus dos hermanos. Ellas comenzaron a crear un reino distinto: Gondal. Por supuesto con sus propias características, alejadas de las de Angria.

Emily Brontë

A pesar de que al principio había elementos fantásticos en muchas de estas historias –de hecho los cuatro hermanos se auto-incluían en la trama, apareciendo como magos demiurgos que controlaban a la gente de Angria y Gondal-, pronto Charlotte se desmarcó del componente de cuento de hadas para concentrarse en los aspectos más políticos y románticos de los relatos. Algunos estudiosos tachan a las hermanas de pioneras de la ciencia-ficción con estas muestras de juvenilia, pero el caso es que esta colección entraría más en el esquema de la fantasía moderna, ya que se concentra más en magia y conspiraciones de la corte que en ningún tipo de ciencia. ¿Influencia de todos ellos a la hora de escribir este mágico corpus literario? Pues principalmente los relatos de “Las mil y una noches”, los poemas de Byron y la novelística de todo tipo, con Walter Scott a la cabeza. Es de la parte de Angria (desarrollada por Charlotte y Branwell) de la que se conservan más fragmentos. Deslavazados pero completos para su análisis, porque por desgracia de la Gondal de Emily y Anne solo han sobrevivido algunos poemas.

Poemas sobre Gondal escritos por Emily Brontë

Historias melodramáticas como “Lily Hart” o “The Secret” ya incluían enrevesadas tramas de aliento gótico-romántico que presentaban heroínas atacadas por magnéticos villanos y relaciones amorosas más grandes que la vida. Sin olvidar venganzas, muertos resucitados, raptos y demás elementos del gótico que tan de moda estaba por entonces. No sería muy desatinado considerar las posteriores novelas adultas de las Brontë como una mejora o sofisticación de estos mismos parámetros estilísticos. Actualizándolos, eso sí, con un aliento más realista; aunque sin abandonar el toque fantástico o misterioso de su prosa, especialmente en el caso de Emily y sus “Cumbres Borrascosas”, tan sobrenaturales como melodramáticas.

Anne Brontë

Lo que es increible de estas extrañas muestras de fantasía juvenil es la tremenda explosión de imaginación creadora que hay tras ellas. Lo que en realidad fué un juego que duró hasta más o menos hasta los veinte años, posee una intrincada estructura narrativa y una utilización de recursos literarios tan avanzada para la corta edad de sus autoras, que no dejan dudas sobre el talento innato de aquellas tres enfermizas hermanas para crear mundos enteros e historias de impacto. No es tan extraño, visto de ese modo, que tan solo con sus tres novelas adultas las Brontë hayan logrado crear verdaderos iconos para la literatura del siglo XIX que siguen emocionando a las nuevas generaciones sin perder profundidad, modernidad ni simple gracia, mientras que muchos de sus contemporáneos hoy ya huelen a naftalina. Y es que una cosa es tener ganas de triunfar en el mundo literario –algo casi imposible para mujeres jóvenes de su época, como el caso que nos ocupa-, y otra cosa es ser sencillamente autores auténticos para los que la creación es algo tan necesario como la respiración. Y ese detalle siempre marca la diferencia.

7 comentarios:

Oscar dijo...

Pues la verdad es que este libro se ha cruzado muchas veces en mi camino, pero por mucho que me gustan los Brontë hasta ahora no me había parado a averiguar de que iba exactamente. Necesitaba leer tu entrada. Magnífica y por cierto, me encantan los dibujos de los retratos de las hermanas que has puesto. No suelo ser muy amigo de leer las juvenilia de mis escritores preferidos porque suelen defraudar con facilidad. Pero este creo que merecerá la pena porque estas historias de colaboración literaria entre niños o adolescentes que son amigos o hermanos si que me suelen gustar mucho.

Ya te contaré. Un saludo.

Luis Miguez dijo...

Le está usted dando un nuevo aire un poco más "serio", sin salirse de sus originales intenciones, a este nuevo Carnaval suyo, que me gusta mucho más. Espero seguirle leyendo con interés, sr. Wolfille.

Llosef dijo...

¡Genial entrada! Y como dice Óscar, excelentes los retratos de las hermanas. Si alguna vez comento algo de ellas, ¿me los prestarás? Jajajaja, vale, vale, qué morro tengo. Por cierto, ¿hay edición en español de este libro?

WOLFVILLE dijo...

Señor Oscar, tiene usted toda la razón. Normalmente la juvenilia suele ser decepcionante (ahora mismo se me vienen a la mente los cuentos de adolescencia de Lovecraft), pero es cierto que en el caso de las Brontë, el interés filológico se une a una nivel de calidad que asegura al menos un muy buen entretenimiento.

Señor Luis Miguez, ¡Maldita sea! Antiseriedad ante todo XDD Es cierto que a veces me sale la vena académica y otras veces la macarra, pero procuraré hacer una mejor mezcla. Al fin y al cabo el título lo dice, y esto es un carnaval. Entra todo.

Señor Llosef, por desgracia no tengo los derechos ni la posesión de estos cuadros (Eso significaría que soy una especie de friki millonario) asi que puede usted robar de aqui cuanto quiera, que para eso es su casa. En cuanto a lo de las ediciones españolas (Ay...), solo algunos poemas y fragmentos muy desperdigados y descatalogadísimos. Mejor hacer un esfuerzo y leerlas en su idioma.

Saludos a todos.

Antonia Romero dijo...

Difiero en cuanto a lo de la película, pero tu entrada me ha encantado.

Un saludo

WOLFVILLE dijo...

Jaja, gracias por el comentario. Admito que me he dejado llevar un poco en mi, no demasiado sensible, apreciación de la película. Pero en tu blog seguiré hablando al respecto.

Un saludo.

miquel zueras dijo...

Te felicito por este post tan bien documentado. Menudo ambiente tenía que ser la Bronte´s Manor. A mi también me ha decepcionado esta adaptación de "Jane Eyre" que se anuncia como la mejor versión, de todos modos mi preferida es "Cumbres borrascosas" por eso puse a mi gato el nombre de Heathcliff. Saludos. Borgo.