sábado, 22 de octubre de 2011

LENGUAJES IMPOSIBLES ("Hierático")


Y luego dicen que la ciencia-ficción española no esta viva. Hay autores como Sergio Mars, Rodolfo Martinez, Javier Esteban o Fernandez Madrigal. Hay congresos, editoriales especializadas y multitud de webs dedicadas al tema. ¿Pero hay un escritor rompedor, punkarra, erudito y a la vez vulgar? ¿Alguien que pueda mirar a Ballard o a Burgess de tú a tú y sin pestañear ni un frame? Creo que Francisco Javier Perez es un magnífico candidato.

Y es que esta novela: "Hierático", publicada por el irreductible grupo Ajec, es un absoluto despiporre de género fantástico, postmodernismo psicotrónico y "pulperío" vicioso. Ruidoso, digitalizado y metaficcional hasta la náusea; que provoca en el lector un imperioso deseo de pasar la página para ver que nueva locura se nos muestra y que nuevo giro inesperado va a dar la trama para revolverse una vez más sobre si misma. Lo que empieza como una versión "noir" de una ucronía a lo K. Dick -mezclada con la desverguenza de un Easton Ellis o un Palaniuck- se convierte enseguida en una bestia desbocada, totalmente independiente de cualquier referente y aglutinadora de muchos en una sutil forma. Un viaje a otras dimensiones a las que nos vemos trasladados con tal facilidad que tuve que releer algunos capítulos para intentar encontrar donde estaba el truco.

Comenzamos con un personaje repugnante y a la vez simpático: el detective homosexual y drogadicto -y venido a menos- Aitor Estebowski y acabamos de un lado a otro de la realidad en una mitad en la que la novela se reconfigura a si misma ante nuestras narices y decide tirar por el lado opuesto al que iba. Y a pesar de ello, en el relato que sigue de extraños juegos de ordenador y yonkis de lo "online", de antros en los que el juego de mentes es la mejor droga y en el que atacan ninjas de diseño en algunos ambientes que me resultaron paródicos con algunos momentos de películas como "Matrix", a pesar de todo este batiburrillo digo, al final la sensación es la de haber leido una trama perfectamente engarzada y que no podía tener otro final más que el que se nos ofrece. ¡Chapeau!

Sin tener nada que ver, la estructura de la historia -una novela corta en la que caben todo tipo de enredos psicodélicos- me trajo a la memoria al Pynchon de "La Subasta del Lote 49", obra escrita cuando el genio americano era un joven psicodélico dispuesto a comerse el "establishment" literario. Ojala el señor Perez, trabajando siempre en ese "underground" cada vez más valorado, continúe con tan noble empresa.
Se trata de un autor que no tiene miedo a las nuevas tecnologías,
que es vanguardista sin ser aburrido y que explora todas las posibilidades de la palabra escrita -desde los guiones de comic hasta la poesía, pasando por una curiosa novela escrita a base de "Tweets"-. ¿Estaremos ante el Grant Morrison español? A Dios gracias no. Perez tiene su propio nombre y es cuestión de defenderlo a capa y espada; si queremos que el panorama español se libere de aburridos pastiches, melodramas históricos o "nocilleros" de irregular interés.

4 comentarios:

Llosef dijo...

Vaya, pues tengo una novela suya aparcada hace tiempo sin decidirme a ponerme con ella. Igual me animo...

Ricardo Signes dijo...

Tiene muy buena pinta la novela, así que la echaré al saco de mis futuribles. Celebro, además, tu reivindicación de la cienciaficción patria, y en especial la de los autores del Grupo Ajec, que lleva ya un tiempo haciendo un trabajo estupendo. Gracias a ellos conocí los relatos de Sergio Mars -muy recomendable su antología "El rayo verde en el ocaso"- y los dos relatos de Allen Steele, "Donde los ángeles no se atreven"(que incluye también "La muerte del capitán Futuro: dos joyas, especialmente el segundo).

WOLFVILLE dijo...

Es totalmente cierto que gracias a editoriales como Grupo Ajec -o NGFicción o Salto de Página- se esta empezando a cambiar un poco la percepción anti-fantasía que siempre ha empañado la literatura de este pais. Y si lo hacen con mayoría de autores patrios, pues miel sobre hojuelas.

Ricardo Signes dijo...

Es una buena novela, desde luego. A mí me recuerda mucho a "Desafío total"; a veces parece incluso un fanfic escrito a partir de algunas escenas de esa película. Lo cual no desmerece nada. La pena es el descuido con que está editada: sangrías caóticas y faltas de ortografía a porrillo. Los amigos del grupo Ajec deberían tomar nota.
Saludos