domingo, 11 de octubre de 2015

BOLSILIBRIS 01 (Reseñas "fast-food" de Novelas de a Duro)







Recuperando una antigua obsesión que últimamente me tiene carcomido y amarillento (igual que los objetos a los que se dedica esta entrada) comenzamos la recopilación de las micro-reseñas dedicadas a los ajados bolsilibritos que la cultura popular española nos regaló durante tantos años y tantos coleccionistas buscan y requeterebuscan en mercadillos, librerías de segunda mano, chinos, gasolineras y cualquier lugar en el que se puedan encontrar. A la búsqueda de la joya perdida y cimbreando entre los nombres más grandes del “pulp” patrio. Lo mio no es nuevo, y hay otros reseñistas bolsilibrescos mucho mejores que yo que os enlazo al final de esta entrada. Pero bueno, todo sea por consignar y celebrar algunas de estas locuras. Let´s Rock!

"NECROFAGIA" — CURTIS GARLAND (Selección Terror 25, Bruguera)


Un disparate atmosférico altamente disfrutable. Trama victoriana con todos los tópicos góticos (criptas ultrajadas, confusión fantasmal de hermanas gemelas, secretos familiares molestos encerrados en la buhardilla…), pero todo ello sazonado con un toque “gore” carnavalesco de los que hacen época. Extraños asesinatos que se cruzan con cadáveres devorados, viejas espiritistas que pasan por brujas, misteriosos entes grisáceos que acechan por cementerios. ¿Conseguirá esta vez el gran Curtis atar todos los numerosos cabos de la trama? Lamentablemente no. Como siempre quedan un par de flecos por explicar pero… el goce de esta sinfonía de horrores nos hace una vez más pasar la mano. Sin ser de las mejores del maestro Gallardo, sin duda un despiporre gótico-festivo de los que hacen época. Y no faltan, como siempre, esos párrafos de alto voltaje descriptivo del horror, que tanto destacan y relucen en una trama por lo demás funcional. Si “Mujeres Vampiro” es la versión Garland del cine de la Hammer, “Necrofagia” me recuerda mucho más a una versión novelada de los terrores sesenteros italianos de Ricardo Fredda o Mario Bava. En resumen… Ñam.

“EL CEREBRO” — CLARK CARRADOS (Colección Espacio 02, Toray)

 
En el anterior bolsilibro comentado –“Necrofagia”-, el cachondo de Curtis Garland le ponía a una vieja espiritista el apellido de Carrados, así que el siguiente tenía que ser una “sci-fi” del viejo Clark. Nada menos que, parece ser, su primera novela, y ya todo un “space opera” con un héroe codiciado por dos planetas distintos, el cual (por supuesto) será el objeto de deseo de las dos turgentes reinas de ambos lugares. Es fascinante como en una trama de cerebros mecánicos enfrentados, rayos de positrones perdidos, campos de fuerza gravitatorios y burbujas de aire para viajar por el espacio (Carrados no pierde el aroma científico en ningún momento), consigan colarse siempre esos momentos tan humanos en los que un reino o dos pueden doblegarse debido a la lujuria incosnciente de una mujer. En fin, aparte del divertidísimo machismo tenemos un trio de colegas extraterrestres del protagonista que han aprendido inglés gracias a ver películas de la tierra… pero de distinto género. Uno se ha hartado de ver teatro y habla un lenguaje cortés y arcaizante estilo shakeaspeare, mientras que otro se ha mamado cientos de películas “noir”, lo que ha desembocado en que hable como un “gánster” o macarra buscaboca. Lo cual ocasionará algún equívoco al principio con el protagonista, que le partirá la cara en cierto momento. ¿Se nota mucho que me lo ha pasado bomba con este festival de rayos láser, peleas siderales a puñetazos y naves atacando más allá de T-40? No importa la previsibilidad porque… ¡con la diversión no se puede discutir!


"LO MÁS ABSURDO DEL CASO" — FRANK MCFAIR (F.B.I. Selecciones Policíacas 266, Easa)


Pese al prometedor título y a ese portadón (que es parte de la trama) no encontramos nada absurdo en esta novelita del gran McFair. Por desgracia, añado, porque la verdad es que esperaba algún tipo de giro bizarro, toque surrealista o innovador en este, por lo demás, correcto policial con toques de espionaje. Quizás lo más disfrutable sea el protagonismo de un personaje principal que es un escritor de éxito y que se pasa toda la trama bebiendo “sidecars” (whisky con naranja), recibiendo a “groupies” fans de sus libros y reaccionando con toques de ironía a los meandros del caso en el que se ve envuelto. Concretamente el descubrimiento de una rubia muerta (o no) en una granja abandonada —tras venir de una noche loca de copas— y, a partir de ahí, el pisto: Desaparición del supuesto cadáver, un “mcguffin” que el escritor/prota parece haberse llevado esa noche y que es objeto del deseo de los malosos (aunque él no recuerda haberse llevado nada, de la borrachera que tenía) e interés de los federales y los locales por usarle de cebo para una trampa a una banda de… ¿Espías? ¿Gánsters? Todo se revelará al final, of course. Palizas en callejones, balas perdidas (en los dos sentidos de la expresión) y una prometida que no acepta que el prota esté más pendiente de buscar a esa misteriosa rubia que en ir preparando la lista de boda, son ingredientes que atestiguan lo entretenido de una historia de “falso culpable” con algo de cachondeo al más puro estilo “North By Northwest”. Distraida, trepidante y muy bien escrita, aunque algo olvidable. A continuación, portada alternativa para la misma novela en la mítica colección "Punto Rojo":


Y ahora sí, daros una vuelta por los blogs de los reseñistas bolsilibreros de fuste:






Y seguro que muchas más que se me olvidan, pero habrá más entradas así que... Más diversión, reseñas, portadas hipnóticas y gente guay en el facebook BOLSILIBROS.

To Be Continued....