domingo, 9 de septiembre de 2012

MISCELÁNEA MÓRBIDA: Victorian Edition

Largo tiempo ha que tenemos olvidadas las noticias sobre esas celebridades de la época del opio que tanto nos gustan. Veamos –a vuelapluma- que han dado de si estos meses veraniegos para algunos de estos caballeros y damas. 
-¡Se publica un diario inédito de Conan Doyle! La gracia que tiene este asunto es que cuenta las aventuras de Doyle cuando era el médico oficial (a sus 20 añitos) de la tripulación de un ballenero –llamado “The Hope”- que cruzó el ártico en 1880. El libro, llamado “Dangerous Work” promete emociones reales sin límites. El futuro escritor se mete en problemas tales como las frecuentes caídas accidentales al mar, en las que según dice corría el riesgo de ser partido en dos por cachos de iceberg en cualquier momento, o el tener que lidiar con una casta de rudos balleneros cuyo oficio estaba en franca decadencia. Aun así Doyle tuvo su cuota de sangrientas matanzas de ballenas, peleas a bordo del bergantín e incluso la muerte en sus brazos del más viejo tripulante de la misión debido a una peritonitis.
De entre estas notas –llenas de dibujitos y apuntes sobre el terreno- aparecen precedentes de futuras obras maestras del escritor, como el relato de fantasmas marítimos “El Capitan del Pole Star” e incluso un primer guiño a la primera historia de Sherlock Holmes, que no publicaría hasta seis años después de estas peripecias.
-¡Aparece una nueva foto de Emily Dickinson! O al menos eso parece. Por lo visto el daguerrotipo que ilustra este párrafo ha sido encontrado en la casa de su padre, en Massachussets, y podría ser la segunda única fotografía existente de la poetisa que, recordemos, fue una especie de Howard Hughes decimonónico. Alérgica a que la vieran, la tocaran y respiraran cerca de ella, la Dickinson pasó prácticamente toda su vida encerrada en su cuartito y según se dice, los médicos tenían que hacerle los reconocimientos metiendo el brazo a través de una puerta semi-cerrada; palpando a ciegas, vaya. Por eso me sorprenden las confianzas que se toma en la supuesta nueva foto –manita en espalda incluida- con la que se ha identificado como su gran amiga Kate Scott Turner. Por cierto que hubo rumores de lesbianismo entre ellas. Se nos dice y asegura que se han hecho comparaciones faciales –con modernísimo “software” de ese- y en efecto los rasgos coinciden con los de la otra foto de adolescencia que se conserva de la escritora americana.
No sé, esperaremos más datos. Pero a mí este asunto me recuerda al de las supuestas fotos de Poe en su juventud que fueron tan celebradas en su momento. Ninguno de estos dos petimetres era el señor Edgar Allan:

 
Y ya que estamos con fotos encontradas, hace unos años pudimos ver en etapa “respirante” por fin, a una de las víctimas de Jack el Destripador, Annie Chapman. Fue la primera vez que tuvimos la oportunidad de observar con vida -y posando con su marido- a una de esas cinco famosas señoras que acabaron en la prostitución y a las que solo conocíamos a través de macabras fotos de la morgue:
 
-E hilando hilando, llegamos a la próxima publicación de “The From Hell Companion”, un tomo de arte de Eddie Campbell en el que detalla y revela exhaustivamente como fue la creación de “From Hell”.
 
Aunque publicada en los años noventa esta obra maestra escrita por Alan Moore no solo es uno de los recuentos más soberbios en clave de ficción de los crímenes de Jack, sino todo un monumento a la época victoriana en todas sus más oscuras, luminosas, monolíticas y decadentes facetas. Ver el proceso de documentación de Campbell a la hora de dar vida a su dibujo -tan influenciado por las fotos de época y las ilustraciones sensacionalistas de los diarios londinenses- va a ser una auténtica gozada.
-Y por último unas recomendaciones llenas de polvo, tazas de té y corbatas de lazo –aunque no todas ya encuadradas en la época que hoy homenajeamos-. Para empezar, el reciente número de la maravillosa revista independiente “Barsoom”, dedicada al “pulp” y la cultura popular clásicas. El ejemplar que nos ocupa es un modélico “Especial Época Victoriana” y en él encontraréis jugosos artículos sobre Carnacki, Van Helsing, Fantomas o las damas detectivescas de la época, así como un cuento inédito de Allan Quatermain –de Haggard, of course- y un curioso pastiche sesentero que une a Sherlock Holmes con “La Guerra de los Mundos” “wellesiana”.
 
¡Y lo que más me ha llegado! Un completito estudio sobre los macabros “penny dreadfulls” –sangrientos antecedentes del “pulp” en el XIX- incluyendo extractos de algunos de los más míticos, como “Sweeny Tood” o “Varney El Vampiro”. Imprescindible.
Y tras años y años eludiéndome por estar descatalogada dos o tres veces, y después de conseguirla por fin en bolsillo el pasado julio en una librería ignota de los madriles, Valdemar reedita “Los Misterios de Udolfo”. Como os digo, yo ya poseo un ajado y amarillento ejemplar, pero los que queráis una flamante edición gótica de lujo, esta es vuestra oportunidad de descubrir el “best-seller” del XVIII más leído, imitado y –por algunos tiquismiquis- vilipendiado de todos. Los que no hayáis podido anteriormente, ahora descubriréis de que se cachondeaba Jane Austen en “La Abadía de Northanger”.
La última es la más molona, mágica, independiente y sobre todo barata –gratis- de todas. El flamante nuevo ejemplar de nuestro “e-zine” EMBRYO dedicado al mago Alan Moore, al cual mencionábamos antes. ¡Corred a por él! No se acaba… pero mola mucho: